Heaven

Introducción

En un día soleado, un deportivo descapotable de alta gama circula a velocidad elevada por una carretera secundaria junto al mar. En su interior viaja una pareja joven. Él conduce y Yolanda va en el asiento del copiloto, con el largo cabello al viento. En el reproductor del coche suena una canción, “Escenas olvidadas” [Golpes Bajos, 1984], que ambos corean casi al unísono entre risas, miradas cómplices, caricias y bromas. El paisaje, la música alegre, la actitud de la pareja, todo dibuja un momento perfecto de felicidad. Súbitamente, a la salida de una curva cerrada, una brusquísima colisión sacude toda la escena. Cristales rotos, amasijo de hierros, una nube de polvo, sangre y absoluto silencio. Leer Más

Sadie Q.

Viernes 10 julio 2015, 23:38 p.m.

Albert.cit.: Hola, rizos. Te eché ayer de menos en el sarao.

Sadie Q.: Yo a ti también, guapo. Cómo estás? Has podido dormir o sigues arrastrando la resaca transatlántica? Tienes cara de sueño.

A.cit: Sigo. Y encima me he encontrado con no sé qué putas fiestas del pueblo, hasta las siete de la mañana con una discomóvil de esas patateras. Y el estómago un poco jodido. El rato que he dormido, además, con pesadillas de niño pequeño.

SQ: Vaya por dios. Las pesadillas jorobando. Por esto o por aquello, la cuestión es que no has dormido bien y ya tocaba, joder.

A.cit: El cerebro está en las tripas, no en la cabeza. Lo que yo te diga. Y si no funcionan como deben, hay pesadillas. Y ya está, ya no me quejo más.

SQ: Y no dicen nada los vecinos? Porque bueno, si yo tengo que ir a trabajar al día siguiente desde luego me hubieran dado ganas de salir con un trabuco y arrasar la disco móvil esa. Pero no creo que esta noche te libres, siendo mañana sábado. Leer Más

Encadenados

Para Roxana, que sin saberlo alumbró este blog. DEP

Noche invernal en la ciudad exterior. Regulan los semáforos su pulso y baja el ritmo cardiaco de los durmientes. La sangre fluye con la misma cadencia de los automóviles que transitan las rondas y los bulevares, todas las arterias tan excesivas ahora, también en la ciudad interior, en el círculo intramuros, tantos muros, tantos círculos. En un apartamento de Juan Bravo, una mujer bebe a tragos largos y espaciados frente al televisor y cuando los ojos ya se le cierran, deja el vaso en el fregadero y sube el embozo de las sábanas de su bebé, antes de acostarse en una cama demasiado grande para ella sola, apenas necesita embriagarse un poco para dormir. Un hombre de vuelta del trabajo cuelga su chaqueta en el perchero de un piso del Barrio del Pilar, su mujer le avisa desde la cama de que la cena está en la cocina. Come solo, de pie, sin vino para no añadir más grados al licor que destila su ánimo. Leer Más

Beatriz Noguera

Regreso al libro después de una semana de ausencia. El marcapáginas de Barnes&Noble sobre la 80. Ya he conocido a Beatriz Noguera, siete días y seis mil kilómetros atrás pude contemplarla a mis anchas a través de la memoria del ya no tan joven De Vere. Quise leer en el avión, pero me quedé profundamente dormido nada más despegar y desperté sobre las costas portuguesas, ya no merecía la pena retomar la lectura y además el azul luminoso invitaba a olfatear la Península, nunca me canso de mirar mi país, recuerdo haberlo pensado así en ese momento y probablemente jamás llegaré a verbalizarlo ante nadie: los viejos y estúpidos complejos. Leer Más

Gemma – Parte 2ª (MILF)

Ver parte 1ª

¿De verdad vas a abrir el blog solo para mí? ¿Y luego vas a seguir escribiendo o qué? Todavía te quedan muchas de las que hablar. De Itziar no has dicho una palabra, y yo sé que esa te marcó un montón, me ponía celosa. Casi me alegro de que no escribas de ella. Porque me gusta leerlo pero a la vez me da un poco de rabia ¿sabes? Todas tus demás novias me parecen más interesantes que yo. Tú no has estado celosa por mí en tu vida, Gemma, y menos aún has sido mi novia.  Molt bé donc. El que tu diguis. A més, jo sóc dona d’un sol home. Leer Más

Clementine Kruczynski

Habrán notado que he estado ausente. Se sorprenderían de mi capacidad para ausentarme, para ensimismarme en medio de una fiesta o una manifestación. Me pasa desde pequeño.

De algunas cosas sí me he enterado en este tiempo. Sé que una violenta epidemia de ébola está diezmando a los militantes y simpatizantes de Hamas y el Estado Islámico, sin que los científicos hayan conseguido explicar hasta ahora por qué el virus sólo les afecta a ellos. También he sabido que Putin y Netanyahu han salido -otra vez- a por tabaco, dejándose la llave del gas abierta. Qué peligro. Leer Más

Invitados a Coca-Cola

Todos estamos invitados es una película de 2008 dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón y protagonizada por Oscar Jaenada y José Coronado, que interpreta a un profesor vasco amenazado por el terrorismo etarra, todavía muy activo en aquel año. Con sus desaciertos y titubeos puramente cinematográficos, lo indudable es que no es precisamente una película complaciente con el mundo abertzale, sino todo lo contrario. Uno de sus intérpretes secundarios es Gotzon Sánchez, un actor cuya presencia en aquel film me pasó completamente desapercibida en su momento y de cuya existencia sólo he sabido ayer mismo, a raíz de su intervención en un anuncio de Coca-Cola típico de la marca, es decir, obviamente alejado de cualquier polémica y orientado hacia el lado amable de la vida. Leer Más

La fiesta de mi desgracia

“A mí me gusta cómo se cuentan las historias en León. Oscuras, misteriosas y… llenas de mala leche. La mala leche en León le quita la cosa cursi a las historias y las leyendas. Es un poco el estilo Flannery O´Connor. Te cuento una historia que es una tragedia y luego ¡te doy una colleja porque te la has creído a pies juntillas!”. Son palabras de la novelista Marta del Riego en una entrevista, íntegramente reproducida en la última entrada de La fiesta de mi desgracia, blog que puede leerse entero en no mucho más de lo que se tarda en leer estas líneas. De modo que sin duda estarán de acuerdo en que lo más sensato por mi parte es hacer esta presentación especialmente breve y dejar que saquen ustedes sus propias conclusiones a partir de los exactamente tres textos que contiene el blog, capado por su propio autor cuando apenas había echado a andar en abril de 2012. Leer Más

El blog del Crítico Constante

Muy probablemente, cualquier lector habitual de El blog del Crítico Constante dará por sentado que esos aficionados a los que el autor alude en su primera respuesta al cuestionario lo son al arte, muy particularmente a la pintura y a la fotografía, indudablemente los asuntos centrales del blog. Y sin embargo, cabe pensar, por supuesto, también en los aficionados a la literatura, especialmente a la diarística, género que a pesar de ser cultivado por escritores como Jünger, Pla, Pavese o Woolf, ha sido tradicionalmente olvidado o marginado hasta ser «redescubierto» en las últimas dos décadas, debido tal vez a que sus particulares señas de identidad como tal género parecen atraer a cada vez más lectores fatigados de novelas, poesía o ensayos, o incluso conectar bien con el espíritu de los tiempos, ávidos de testimonios personales, de esa combinación de descripción, inventario, reflexión y memoria que caracteriza al diario. Leer Más