Entrecintas

Ese es el espíritu

ANNA: Sí, lo hemos hecho aquí.

LARRY: ¿Dónde?

ANNA: Ahí.

LARRY: ¿En este? Echamos nuestro primer polvo en este. ¿Pensaste en mí? ¿Cuándo? ¿Cuándo lo hicisteis aquí? ¡Responde a la pregunta!

ANNA: Esta noche.

LARRY: ¿Te has corrido? Sigue leyendo

Mujeres soñadas

Clementine Kruczynski

Habrán notado que he estado ausente. Se sorprenderían de mi capacidad para ausentarme, para ensimismarme en medio de una fiesta o una manifestación. Me pasa desde pequeño.

De algunas cosas sí me he enterado en este tiempo. Sé que una violenta epidemia de ébola está diezmando a los militantes y simpatizantes de Hamas y el Estado Islámico, sin que los científicos hayan conseguido explicar hasta ahora por qué el virus sólo les afecta a ellos. También he sabido que Putin y Netanyahu han salido -otra vez- a por tabaco, dejándose la llave del gas abierta. Qué peligro. Sigue leyendo

Entrecintas

Invitados a Coca-Cola

Todos estamos invitados es una película de 2008 dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón y protagonizada por Oscar Jaenada y José Coronado, que interpreta a un profesor vasco amenazado por el terrorismo etarra, todavía muy activo en aquel año. Con sus desaciertos y titubeos puramente cinematográficos, lo indudable es que no es precisamente una película complaciente con el mundo abertzale, sino todo lo contrario. Uno de sus intérpretes secundarios es Gotzon Sánchez, un actor cuya presencia en aquel film me pasó completamente desapercibida en su momento y de cuya existencia sólo he sabido ayer mismo, a raíz de su intervención en un anuncio de Coca-Cola típico de la marca, es decir, obviamente alejado de cualquier polémica y orientado hacia el lado amable de la vida. Sigue leyendo

Buenos vecinos

La fiesta de mi desgracia

“A mí me gusta cómo se cuentan las historias en León. Oscuras, misteriosas y… llenas de mala leche. La mala leche en León le quita la cosa cursi a las historias y las leyendas. Es un poco el estilo Flannery O´Connor. Te cuento una historia que es una tragedia y luego ¡te doy una colleja porque te la has creído a pies juntillas!”. Son palabras de la novelista Marta del Riego en una entrevista, íntegramente reproducida en la última entrada de La fiesta de mi desgracia, blog que puede leerse entero en no mucho más de lo que se tarda en leer estas líneas. De modo que sin duda estarán de acuerdo en que lo más sensato por mi parte es hacer esta presentación especialmente breve y dejar que saquen ustedes sus propias conclusiones a partir de los exactamente tres textos que contiene el blog, capado por su propio autor cuando apenas había echado a andar en abril de 2012. Sigue leyendo

Buenos vecinos

El blog del Crítico Constante

Muy probablemente, cualquier lector habitual de El blog del Crítico Constante dará por sentado que esos aficionados a los que el autor alude en su primera respuesta al cuestionario lo son al arte, muy particularmente a la pintura y a la fotografía, indudablemente los asuntos centrales del blog. Y sin embargo, cabe pensar, por supuesto, también en los aficionados a la literatura, especialmente a la diarística, género que a pesar de ser cultivado por escritores como Jünger, Pla, Pavese o Woolf, ha sido tradicionalmente olvidado o marginado hasta ser “redescubierto” en las últimas dos décadas, debido tal vez a que sus particulares señas de identidad como tal género parecen atraer a cada vez más lectores fatigados de novelas, poesía o ensayos, o incluso conectar bien con el espíritu de los tiempos, ávidos de testimonios personales, de esa combinación de descripción, inventario, reflexión y memoria que caracteriza al diario. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Hiliando

“Un cuento, en última instancia, se mueve en ese plano del hombre donde la vida y la expresión escrita de esa vida libran una batalla fraternal; y el resultado de esa batalla es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada.” Son palabras de Julio Cortázar es las que se resume su célebre fórmula para definir la esencia del cuento, o relato corto, como ustedes prefieran llamarlo: significado más intensidad y tensión. Desde Poe hasta nuestra Rosa Montero, pasando por Joyce o Carver, multitud de escritores y críticos se han ocupado de teorizar sobre la sustancia de la ficción breve. Textos de estos dos últimos autores, junto a otros muchos referidos al mismo asunto, pueden encontrarse, a modo de discretas flechas que señalan el sendero, como entradas independientes en Hiliando, blog nacido en febrero de 2010 que hoy sirve casi exclusivamente como plataforma para la publicación de los relatos de su autora, que progresivamente ha ido esfumándose de su propio blog para ceder el protagonismo a sus historias y personajes. Sigue leyendo

Mujeres reales

Te guste o no

“Decís: Cristo dijo esto y Cristo dijo lo otro… pero ¿qué decís vosotros? Y lo que decís… ¿sale del Dios que lleváis dentro?”. Me hizo sentarme en un taburete en el baño, como de costumbre, pero ahora dándole la espalda al espejo. Si te pongo de frente no tengo sitio para moverme, y no hace falta que te mires mientras te lo corto, quisquilloso. ¿Ya no te fías de mí? Todavía no he perdido habilidad en las manos, pero me viene muy bien practicar de vez en cuando para no oxidarme, y tus rizos los conozco de memoria. No era mirarme a mí mismo lo que echaba de menos. Hace años Susi me arreglaba el pelo en ese mismo baño de su casa, una vez al mes, y casi siempre accedía a mi capricho de hacerlo desnuda. Me encantaba mirarla y olerla mientras se movía a mi alrededor, trabajando en mi cabeza. Ahora necesita más espacio porque se mueve con más dificultad. Pero ya no usa las muletas para desplazarse por la casa, y un par de veces a la semana sale a pasear por las calles cercanas. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Duarte Manzalvos

“Tuve la suerte de estar allí en ese momento para anotarlo. Yo me invento pocas cosas”. Fue la contestación del autor a un comentarista que aplaudía su imaginación, a propósito de un texto ya antiguo de Duarte Manzalvos. La afirmación es muy ilustrativa de lo que puede encontrarse en el blog, pero no precisamente por su sentido literal, sino por todo lo contrario. Qué es todo lo contrario de “literal”, se preguntarán ustedes con toda lógica. Sospecho que encontrar la respuesta a esa cuestión le daría a Duarte para escribir una magnífica entrada en su blog. No en vano, la exploración de la ambigüedad, la paradoja o incluso el absurdo y el contrasentido es en opinión de un servidor el aliento básico del blog. Sigue leyendo

Entrecintas

Roads

Beth Gibbons creció en una granja de la campiña inglesa en el seno de una familia de fuertes tradiciones religiosas, absolutamente alejada del modo de vida de los jóvenes de su generación. Después de veintidós años de vida rural, la niña especialmente silenciosa y retraída que apenas se distraía de las labores de la granja con algunos libros de poesía y unos cuantos discos antiguos decidió marcharse de allí sin rumbo fijo. Lo encontró de la mano de Geoff Barrow, músico amateur de Bristol que buscaba una vocalista para formar su propio grupo.

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Buenos vecinos

Notas del Pirata Jenny

“Podemos expresar nuestras sensaciones respecto al mundo que nos rodea por medios descriptivos o por medios poéticos. Yo prefiero expresarme metafóricamente. Déjeme subrayarlo: metafóricamente, no simbólicamente. Un símbolo contiene en sí mismo un significado definido, cierta fórmula intelectual, mientras que la metáfora es una imagen. Una imagen que posee las mismas características distintivas que el mundo que representa. Una imagen -por oposición a un símbolo- no tiene un significado definido. No se puede hablar del mundo infinito aplicando herramientas definidas y finitas. Podemos analizar la fórmula que constituye un símbolo, pero no la metáfora. La metáfora es un ser en sí mismo, un monomio; se cae a pedazos al primer intento de tocarlo”. Son palabras del cineasta Andrei Tarkovsky, en una entrevista de 1983 para el diario Le Monde, reproducidas en uno de los textos de Notas del Pirata Jenny. Pero el espíritu de esa cita es tan exactamente identificable con el que alienta todo el blog que muy probablemente cualquiera de sus lectores habituales podría tomarlas como propias de la autora. Sigue leyendo