Buenos vecinos

La fiesta de mi desgracia

“A mí me gusta cómo se cuentan las historias en León. Oscuras, misteriosas y… llenas de mala leche. La mala leche en León le quita la cosa cursi a las historias y las leyendas. Es un poco el estilo Flannery O´Connor. Te cuento una historia que es una tragedia y luego ¡te doy una colleja porque te la has creído a pies juntillas!”. Son palabras de la novelista Marta del Riego en una entrevista, íntegramente reproducida en la última entrada de La fiesta de mi desgracia, blog que puede leerse entero en no mucho más de lo que se tarda en leer estas líneas. De modo que sin duda estarán de acuerdo en que lo más sensato por mi parte es hacer esta presentación especialmente breve y dejar que saquen ustedes sus propias conclusiones a partir de los exactamente tres textos que contiene el blog, capado por su propio autor cuando apenas había echado a andar en abril de 2012. Sigue leyendo

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Buenos vecinos

El blog del Crítico Constante

Muy probablemente, cualquier lector habitual de El blog del Crítico Constante dará por sentado que esos aficionados a los que el autor alude en su primera respuesta al cuestionario lo son al arte, muy particularmente a la pintura y a la fotografía, indudablemente los asuntos centrales del blog. Y sin embargo, cabe pensar, por supuesto, también en los aficionados a la literatura, especialmente a la diarística, género que a pesar de ser cultivado por escritores como Jünger, Pla, Pavese o Woolf, ha sido tradicionalmente olvidado o marginado hasta ser “redescubierto” en las últimas dos décadas, debido tal vez a que sus particulares señas de identidad como tal género parecen atraer a cada vez más lectores fatigados de novelas, poesía o ensayos, o incluso conectar bien con el espíritu de los tiempos, ávidos de testimonios personales, de esa combinación de descripción, inventario, reflexión y memoria que caracteriza al diario. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Hiliando

“Un cuento, en última instancia, se mueve en ese plano del hombre donde la vida y la expresión escrita de esa vida libran una batalla fraternal; y el resultado de esa batalla es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada.” Son palabras de Julio Cortázar es las que se resume su célebre fórmula para definir la esencia del cuento, o relato corto, como ustedes prefieran llamarlo: significado más intensidad y tensión. Desde Poe hasta nuestra Rosa Montero, pasando por Joyce o Carver, multitud de escritores y críticos se han ocupado de teorizar sobre la sustancia de la ficción breve. Textos de estos dos últimos autores, junto a otros muchos referidos al mismo asunto, pueden encontrarse, a modo de discretas flechas que señalan el sendero, como entradas independientes en Hiliando, blog nacido en febrero de 2010 que hoy sirve casi exclusivamente como plataforma para la publicación de los relatos de su autora, que progresivamente ha ido esfumándose de su propio blog para ceder el protagonismo a sus historias y personajes. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Duarte Manzalvos

“Tuve la suerte de estar allí en ese momento para anotarlo. Yo me invento pocas cosas”. Fue la contestación del autor a un comentarista que aplaudía su imaginación, a propósito de un texto ya antiguo de Duarte Manzalvos. La afirmación es muy ilustrativa de lo que puede encontrarse en el blog, pero no precisamente por su sentido literal, sino por todo lo contrario. Qué es todo lo contrario de “literal”, se preguntarán ustedes con toda lógica. Sospecho que encontrar la respuesta a esa cuestión le daría a Duarte para escribir una magnífica entrada en su blog. No en vano, la exploración de la ambigüedad, la paradoja o incluso el absurdo y el contrasentido es en opinión de un servidor el aliento básico del blog. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Notas del Pirata Jenny

“Podemos expresar nuestras sensaciones respecto al mundo que nos rodea por medios descriptivos o por medios poéticos. Yo prefiero expresarme metafóricamente. Déjeme subrayarlo: metafóricamente, no simbólicamente. Un símbolo contiene en sí mismo un significado definido, cierta fórmula intelectual, mientras que la metáfora es una imagen. Una imagen que posee las mismas características distintivas que el mundo que representa. Una imagen -por oposición a un símbolo- no tiene un significado definido. No se puede hablar del mundo infinito aplicando herramientas definidas y finitas. Podemos analizar la fórmula que constituye un símbolo, pero no la metáfora. La metáfora es un ser en sí mismo, un monomio; se cae a pedazos al primer intento de tocarlo”. Son palabras del cineasta Andrei Tarkovsky, en una entrevista de 1983 para el diario Le Monde, reproducidas en uno de los textos de Notas del Pirata Jenny. Pero el espíritu de esa cita es tan exactamente identificable con el que alienta todo el blog que muy probablemente cualquiera de sus lectores habituales podría tomarlas como propias de la autora. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Cuaderno Milanés

Créanme: no ha sido fácil vencer la tentación de componer esta presentación usando únicamente pasajes de los textos de Cuaderno Milanés. Hubiese resultado, sin duda alguna, la forma más certera de hacerlo. Cualquiera que visite el blog por primera vez o se conforme con un somero vistazo, tendrá tal vez la comprensible percepción de que se trata de de un espacio consagrado fundamentalmente al análisis político, muy útil por tanto para los interesados en la cuestión y prescindible para quienes no la encuentren atractiva. Estoy convencido de que tanto unos como otros habrían llegado a una impresión errónea. Sigue leyendo

Buenos vecinos

Las cuatro esquinas del mundo

“Puede que haya quien piense: ‘si lo dice Tsevan es lo correcto, es Tsevan’, pero eso no deja de ser una llamada a la autoridad -la que me da quien piense así- poco edificante”.  Tsevan Rabtan no cree en el concepto moral de justicia, apenas lee poesía y obtuvo, antes de cumplir la mayoría de edad, una puntuación anormalmente baja en la escala de emocionabilidad de un test de personalidad. Tse sí cree en el derecho como uno de los mayores logros de la civilización europea occidental, es un consumado degustador de música clásica y tiene un cociente intelectual anormalmente alto. La cita que encabeza este texto es, como ya habrán deducido, un pasaje de una entrada de Las cuatro esquinas del mundo Sigue leyendo