Buenos vecinos

Las cuatro esquinas del mundo

“Puede que haya quien piense: ‘si lo dice Tsevan es lo correcto, es Tsevan’, pero eso no deja de ser una llamada a la autoridad -la que me da quien piense así- poco edificante”.  Tsevan Rabtan no cree en el concepto moral de justicia, apenas lee poesía y obtuvo, antes de cumplir la mayoría de edad, una puntuación anormalmente baja en la escala de emocionabilidad de un test de personalidad. Tse sí cree en el derecho como uno de los mayores logros de la civilización europea occidental, es un consumado degustador de música clásica y tiene un cociente intelectual anormalmente alto. La cita que encabeza este texto es, como ya habrán deducido, un pasaje de una entrada de Las cuatro esquinas del mundo, blog que empezó a publicar en 2009 como continuación de otro muy similar en intenciones y contenidos que llevaba como nombre “Rumbo a los mares del Sur”. Antes de eso, fue uno de los cuatro fundadores y editores del Nickjournal Arcadiano, lugar en la red del que les he dado cuenta en un par de entradas de este blog. Para una presentación a la fuerza sumarísima como esta, esa cita inicial que reproduzco es una auténtica mina, porque muy probablemente en ella está la esencia de la actividad de Tse como bloguero, y como tal resulta reconocible para quienes ya le seguían y muy ilustrativa para quienes oigan hablar de él por primera vez. Esa autoridad -la que le damos quienes pensamos así- no se basa únicamente, ni siquiera principalmente, en su formidable capacidad intelectual o en el empeño por la claridad expositiva y el rigor en el análisis. Sus textos sobre ciencia, ajedrez o personajes históricos, por citar solo algunos de los muy variados intereses del autor, tienen la misma brillantez y enjundia que los que dedica a materias más candentes, pero no son, desde luego, los que han conseguido que tantos lectores aguarden a sus razonamientos para formarse su propia opinión o la revisen por contraste con la de Tsevan. Esa autoridad bien ganada, es sobre todo, una autoridad moral. Tse no entra en polémica como intelectual ni como experto, sino como ciudadano, y en calidad de tal pone sus conocimientos jurídicos, su tenacidad y su habilidad para hacerlos inteligibles al servicio del reformista que cree en la libertad y en la responsabilidad. La intención es manifiesta: desmontar falacias, lugares comunes, llamadas a la autoridad poco edificantes y, fundamentalmente, pelear contra la ignorancia osada, la demagogia y los prejuicios ideológicos de cualquier signo. No tengo inconveniente en confesarles impúdicamente que la lectura de sus textos sobre el particular han bastado para reforzar o, por el contrario, para hacer zozobrar mis personales y a menudo frágiles convicciones sobre asuntos como la imputación de la Infanta, la doctrina Parot o la necesidad de modificar la ley hipotecaria, solo tres ejemplos de polémicas más o menos aún activas. No es gran cosa influir en las opiniones de Albert, se dirán ustedes con razón, pero quienes le siguen han podido verle desarmar sin esfuerzo los solemnes y -en principio- contrastados argumentos de políticos, periodistas de grandes medios o supuestos expertos. Sin mayor esfuerzo que el de una cierta melancolía, quiero decir, porque uno intuye que el ánimo, la paciencia y el tesón -también los de Tsevan- tienen un límite que el espíritu obtuso de los tiempos pone a prueba con desalentadora frecuencia. “Ayer volví a encontrarme con algo que empieza a ser demasiado usual: afirmaciones absurdas basadas en supuestas opiniones de expertos ignotos”. Son palabras con las que encabezaba una de sus últimas entradas en Las cuatro esquinas del mundo. Tsevan no escribe allí desde el pasado septiembre, pero el blog sigue activo, porque jamás se reservó la exclusiva de la publicación de las entradas y quienes durante este tiempo han compartido la autoría lo mantienen activo. No descarten, a propósito, leer las respuestas a este cuestionario de alguno de esos antiguos compañeros de viaje de Tse. Mientras tanto, a él pueden también leerle en sus artículos en Jot Down -no se pierdan el primero de ellos, creo que pocos textos me han arrancado tantas carcajadas como esa presentación-, en Twitter y, por supuesto, en estas respuestas. Les dejo con el ciudadano Tsevan Rabtan.

1. ¿Está satisfecho con su blog?

Más o menos lo estuve. Ahora que lo tengo abandonado, diría que está lleno de grasa.

2. ¿Prefiere leer o escribir?

Leer. Escribo para que la gente se dé cuenta de lo inteligente que soy y para que encuentre respuestas. Preferiría compartir mis pensamientos en línea. Iluminaría igual al mundo, pero con mucho menos esfuerzo.

3. ¿Participa en redes sociales de internet? ¿Qué opinión tiene de ellas? ¿Cree que acabarán con los blogs?

En twitter exclusivamente. Está sobrevalorado, pero me divierte. Su utilidad más obvia es la del enlace. No creo que acabe con los blogs. Acabará, todo lo más, con los blogs intrascendentes (esos millones de blogs sin lectores).

4. ¿Consulta las estadísticas de su blog? ¿Le influyen la cantidad o el contenido de los comentarios?

Hace mucho que no. Antes si lo hacía, a menudo. Ya sé que hay quien dice que escribe por placer. Será verdad. Los comentarios me influyen, claro. Sobre todo los críticos. Por suerte, la mayoría de la gente que escribe en mi blog es muy simpática y educada y -al menos así lo percibo- no suelen escribir todo lo que piensan sobre lo que digo.

5. ¿En su caso, qué correspondencia hay entre la persona “real” y la que escribe en internet? ¿Le preocupa de algún modo esta cuestión?

Es difícil contestar eso, pero creo que Tsevan Rabtan se parece muchísimo a mí. Aunque hubiera pretendido crear un personaje, no creo que hubiera sido capaz. No me preocupa mucho, ya que mi defecto esencial es el egotismo y obro en consecuencia. Sólo quizás en un aspecto exclusivamente profesional me he preocupado en alguna ocasión, ya que lo que sí tengo es un personaje en la vida real, un tipo que se dedica al derecho.

6. ¿Cuál diría que es el rasgo principal de su carácter? ¿Qué imagen tiene de sí mismo?

Soy egocéntrico, pero como soy enormemente inteligente me di cuenta muy pronto y eso lo hace llevadero. No tengo una imagen de mí mismo. Todo lo más me gustaría ser divertido y leal, pero no sé si lo consigo.

7. ¿Qué tipo de impresión cree que produce a primera vista en alguien que acaba de conocerle? ¿Cree que, en general, cae bien o mal a la gente?

No lo sé. Y tengo curiosidad. A veces lo he preguntado expresamente, pero la gente es amable y no me fío de las respuestas.

8. ¿Podría citar la alineación habitual de la selección española de fútbol? ¿Sabe cómo se llama la actual esposa de David Bustamante?

Supongo que acertaría con algunos, pero no soy futbolero. Nunca he ido a un estadio de fútbol y, si estos años me he interesado más por este asunto, esto se ha debido exclusivamente a Mourinho, que es un tipo que me hace mucha gracia. Sobre lo de Bustamente ni idea.

9. ¿Está al tanto de la actualidad? ¿Por qué medio suele enterarse de las noticias?

Estoy demasiado al tanto. Leo -más bien echo vistazos a lo que me interesa- sobre todo El País, El Mundo y el New York Times, pero miro a menudo muchos otros periódicos y muchos medios que enlaza gente a la que sigo en twitter.

10. ¿A qué personaje público vivo diría que admira y a quién detesta?

He pensado un rato y no he caído en alguien concreto. Si no se te ocurre algo rápidamente supongo que no existe alguien a quien admire o a quien odie por encima del resto.

11. ¿Qué tipo de imágenes le hacen apartar la vista del televisor?

Nunca me ha gustado ver cogidas de toreros o lesiones de deportistas. En general las imágenes violentas, aunque me esfuerzo en ver aquellas que comunican alguna noticia importante. Siempre me ha repugnado ver a alguien en televisión humillando a una persona sin que esta se dé cuenta, como ocurría con el tipo ese de Crónicas Marcianas.

12. ¿Qué titular le gustaría leer mañana a cinco columnas en la portada de todos los periódicos? (No ideal, sino posible y adecuado al tiempo y el mundo que vivimos).

APROBADA EN REFERÉNDUM LA CONSTITUCIÓN EUROPEA QUE CONVIERTE EUROPA EN UN ESTADO FEDERAL.

13. ¿Es partidario de la intervención militar por parte de los países occidentales en conflictos donde se vulneran derechos humanos?

Sí.

14. ¿En qué casos hipotéticos justifica o comprende una insurrección armada?

Cuando de forma sistemática y grave se vulneran los derechos humanos esenciales y resulta evidente que el régimen no va a evolucionar hacia la democracia rápidamente. No obstante, es el típico asunto en el que hay que atender al casuismo, ya la insurrección armada es una respuesta en la misma línea que la causa, por defensiva que resulte.

15. “Es hora de refundar el capitalismo sobre nuevas bases éticas. Los poderes públicos deben regular el sistema financiero internacional” (Nicolas Sarkozy, septiembre de 2008). ¿Qué opinión le merece esa declaración?

Bullshit.

16. Política, social, económicamente, ¿a qué país del mundo le gustaría que se pareciese España?

Si tengo que escoger uno solo, con todo lo malo y todo lo bueno, escogería Estados Unidos.

17. ¿Es partidario de alguna reforma profunda o sustancial en nuestra Constitución?

No. La que tenemos es la mejor que hemos tenido nunca y si la tocan será para joderla.

18. ¿Cree que siguen teniendo sentido las expresiones “ser de izquierdas” o “ser de derechas”?

Sí, por desgracia. Son etiquetas útiles, pero algo más: nos dicen hacia donde tiende una persona cuando la respuesta a un problema no es evidente.

19. ¿Qué delito le parece que no está suficientemente penado?

La prevaricación judicial.

20. ¿Partidos con postulados racistas u homófobos deben tener el derecho de presentarse a las elecciones?

Sí. No me convence limitar la libertad ideológica por ninguna razón. Además, no veo razón para no permitir a un partido racista presentarse y sí permitírselo a uno comunista. Los dos quieren cargarse la democracia tal y como la entendemos.

21. ¿Deben las administraciones hacer esfuerzos económicos y dejar de construir carreteras para garantizar la conservación de especies en peligro de extinción, como el lince ibérico?

Sí, siempre que se trate de casos como el del lince, que es un bicho muy hermoso, y no de alguna garrapata asquerosa que cualquiera de nosotros pisaría.

22. ¿En el mundo actual sería lícito, legítimo, conveniente, gastar miles de millones en mandar una nave tripulada a Marte?

Mandar una nave tripulada a Marte es una gilipollez de tal calibre que la respuesta es no. Aunque nos gastamos billones en matar a un montón de vacas cuerdas para tranquilizar al común, así que supongo que la gilipollez de la medida no es una razón de peso cuando hablamos de política de gasto.

23. ¿Cree que la historia del mundo sería otra si el poder hubiese estado mayoritariamente detentado por mujeres?

Sí, claro.

24. ¿Cuál es la mayor diferencia psicológica entre hombres y mujeres?

No lo sé. No tengo suficientes datos para responder a eso.

25. ¿En qué medida se siente identificado con los tópicos habitualmente atribuidos a los varones: vanidoso, competitivo, promiscuo, poco sensible…?

En un 3,84%.

26. ¿Qué envidia de las mujeres?

Nada. Tampoco envidio nada de los hombres.

27. ¿Se apasiona con facilidad?

Complicada pregunta. Uno de mis hermanos me definió en cierta ocasión como “psicópata explosivo”. Se supone que los psicópatas no sienten empatía y esas cosas, pero a la vez un tipo explosivo puede parecer apasionado. Si tenía razón mi hermano, supongo que simplemente seré formalmente apasionado en ocasiones. En cualquier caso, no con facilidad.

28. ¿En qué cree a estas alturas? ¿Por qué merece la pena vivir?

Creo fundamentalmente en la libertad y en la responsabilidad. Hay un montón de cosas por las que merece la pena vivir. No hay más que ver lo poco que se suicida la gente. Si tuviera que hacer una lista necesitaría más espacio que el de los Episodios Nacionales.

29. ¿Cómo definiría, en general y desde su punto de vista, a “una persona afortunada”?

Alguien con facilidad para olvidar los agravios.

30. ¿De qué se siente orgulloso?

De mis hijas.

Gracias, Tse

BUENOS VECINOS:
  Martes 11 de marzo, Sámuel – “Cuaderno Milanés”
 Josepepe – “Camino de Santiago”
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5 comentarios en “Las cuatro esquinas del mundo

  1. Gran entrevista Albert y Tse. Me apasiona el Tse ”arbitro”, el que te explica que ha sido gol y dejes de joder y quejarte. Me descoloca el Tse que alterna el arbitraje y el juego sin poner ”Murallas chinas” lo que, por otra parte, sería casi imposible. Y perfecto.

    Me impresiona su utilización de twitter donde ha logrado una maestría en la exposición que no he visto en nadie más. En resumen, un gran tío y una delicia los años que nos ha regalado. Mil gracias a los dos.

  2. Bueno, pues leyendo tu presentación me han dao ganas de dejar la entrevista pa otro momento, que ultimamente ando medio aplataná y no era plan… pero he seguido, y me ha encantao, fresca, se ha hecho corta y deja entrever a otra persona pa poner en la “lista de charlitas que estarian bien, si fueran posibles”.
    Gracias niño… besito

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