Buenos vecinos

Camino de Santiago

Todo lo que yo pretendía contarles para presentar a Josepepe y su blog está contenido en las seis palabras con las que él contesta a la pregunta número 6. Cuando leí esa respuesta, brindé por mi intuición, pero con agua: la decepción por reconocerme incapaz de expresarlo de ese modo frustró la vanidosa satisfacción de entender que, efectivamente, yo estaba en lo cierto y era única y exactamente eso lo que hubiera querido decirles. Puedo, no obstante, añadir algún dato, quizá también alguna otra sensación personal fuera de plano de ese autorretrato que habría deseado pintar. Camino de Santiago es uno de los blogs con más solera de cuantos pueden visitar desde mi blogroll. Seguir leyendo

Mujeres reales

Mónica

(Para J.H., mi amigo. Tan grande.)

¿Tienes ganas de trabajar, ricitos, o prefieres dar una vuelta? Lo dijo asomándose a la puerta de la sala del café, imponiendo su voz gruesa a mi encendida defensa de las virtudes de Gareth Bale frente al escepticismo de mi compañero Roberto. Tengo a Irene dentro de una hora, contesté. Pues llámala y dile que no venga, que vas a llevar a tu jefa a la Estación. O que te ha dado un infarto, lo que te resulte menos incómodo. Pero me llevas. Y luego te vas a casa. La sorprendente oferta era irrechazable, pero al menos ante Roberto me sentí en la obligación de fingir escrúpulos profesionales. Igual ya ha salido de casa, le dije, cógete un taxi. Que no, que me llevas tú. Seguir leyendo

Buenos vecinos

Dame una tregua

“Hoy Kafka tendría un blog. Y hubiera mandado a Max Brod borrar todas las entradas a su muerte”. Esa frase puede leerse en una entrada ya antigua de Dame una tregua. Bárbara Blasco es probablemente, de entre los autores que integran mi blogroll, quien mejor encaja en el sentido más tradicional y popular del término “escritor”, ese que viene correspondiéndose casi exactamente con el de “novelista”. El blog de Bárbara es, quizá antes de publicar su primera obra e incluso antes siquiera de proponérselo, el de una novelista. Seguir leyendo

Entrecintas

Para qué contar

Joder, qué oferta. Nada más salir de El Corte Inglés, Jaime M. celebra su buena suerte con una caña y una ración de navajas en una cafetería de la Puerta del Sol. Él en una silla y la tablet de última generación en otra contigua. La saca de la bolsa solo para ver otra vez la caja. Casi dan ganas de no abrir nunca el paquete y disfrutar un poco más de la expectativa de sentarse a verificar que cada botón y cada piloto cumplen su función y se ponen a sus órdenes con diligencia japonesa garantizada por un año. Gastar dinero le hace sentirse vivo y libre. Seguir leyendo

Buenos vecinos

Procuro fijarme

“No escribo para que me lean, sino por la posibilidad de que me lean”. Como es natural, soy el primero en conocer las respuestas de mis invitados al cuestionario. Con el privilegio va el capricho y yo me concedí el de interpretar esa frase a mi antojo, recordando lo que ya advirtieron los clásicos: la inteligencia es bella, pero esa belleza permanece inerte mientras no haya luz que la ilumine. Procuro fijarme es un blog sin apenas comentarios. Seguir leyendo

Entrecintas

Comunicando

Lo del cortometraje que pueden ver abajo sucede con demasiada frecuencia. No lo fíen todo a la buena intención, menos aún al entusiasmo. Si tienen algún mensaje importante que dar, asegúrense de transmitirlo correctamente y, sobre todo, cerciórense de que el receptor comparte el código. O aténganse a las consecuencias. Buen fin de semana para todos.