Entrecintas

Contra las rocas

Germán Coppini se ha muerto sin saber que yo existo. Se ha muerto sin enterarse de que Gemma sufrió un terrible accidente al volante mientras escuchaba Cena recalentada. Sin oír cómo sonaba Necesito saber en la apacible voz de Araceli cuando tarareaba distraída, preparando los utensilios para mi masaje diario. Ignorando que Mónica y yo celebrábamos el regreso de cada verano a Es paradis terrenal cantando a dúo Come prima mientras deshacíamos las maletas. Seguir leyendo

Mujeres reales

Amo tu cama rica

Hablaba en sueños. Hablaba tanto que después no tenía nada que decir. Ni siquiera dijo que estaba sola, que necesitaba compañía y un poco de ayuda con las tareas básicas de la casa. Nunca ha dicho -nunca lo hará, ni siquiera en sueños- que ha dado más de lo que recibe, que gastó más energía en otros que en sí misma y que nadie la correspondió jamás. Que no es tan fuerte como a los demás nos conviene creer, que no puede con todo por mucho que mantenga la voz firme y los ojos vivos. Seguir leyendo