Cada vez que respires, cada vez que te muevas, cada lazo que rompas, cada paso que des, te estaré vigilando. Cada día, cada palabra que digas, cada juego que juegues, cada noche, te estaré vigilando. ¿No entiendes que me perteneces? ¿No ves cómo llora mi pobre corazón con cada cosa que haces? Cada movimiento que hagas, cada promesa que rompas, cada sonrisa que finjas, cada señal que envíes, te estaré vigilando. Desde que te marchaste me encuentro perdido, sin rumbo. En sueños solo veo tu rostro. Miro alrededor pero siempre eres tú, nadie puede sustituirte. No puedo dejar de llorar, por favor, cariño. Te estaré vigilando. Te estaré vigilando. Te estaré vigilando…

Every-Breath-You-TakeLo de arriba es la letra de una canción que incluso el menos aficionado de ustedes a la música habrá escuchado con seguridad decenas de veces. Every breath you take es sin duda el tema más célebre de The Police, y uno de los más conocidos de la historia del pop-rock internacional, a pesar de encontrarse, en opinión de un servidor al menos, muy por debajo de la calidad media de la mejor época del grupo. Hay una historia curiosa y sobre todo muy reveladora en relación con ella: Sting, cantante, bajista y autor de la letra, ha hablado en varias ocasiones de la enorme sorpresa que le produjo constatar que un texto que él había concebido como una alusión directa a las zonas más oscuras de las relaciones de pareja -obsesión, celos enfermizos, despecho, chantaje emocional, venganza, maltrato- fuese recibido por el público como una especie de tierno himno al amor correspondido y feliz. Cuando el disco se publicó, contaba el músico, hubo miles de parejas que escribieron cartas y mensajes para agradecer los momentos románticos que la canción les había procurado y para anunciar que sería su canción de boda, aquella que bailarían ante los invitados como representación de su felicidad y su compromiso. “Que os sea leve”, confiesa Sting que pasó por su cabeza pensando en esos matrimonios inaugurados con un cuento tan sombrío.

El magnífico vídeo promocional de la canción -estética y aroma de puro cine negro, gestos incluso sobreactuados de su intérprete- subrayaba el significado de esa letra. No es, desde luego, una oda al romanticismo. Les decía que me parece una anécdota reveladora, significativa. Tal vez hayan leído más de una vez las siglas TDAH, muy usadas actualmente en psicología y medicina para dotar de nombre propio a un síndrome que nunca lo tuvo. Hasta la mitad de las consultas en gabinetes de psicología y salud psiquiátrica de niños y adolescentes tienen que ver ahora con el así llamado Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, también presente en adultos. Uno tiene la impresión, a la luz de historias como la de esa canción casi de terror convertida en un canto al amor sincero, de que, además de los individuos, también nuestras sociedades tienen serios síntomas de ese trastorno. No sé si ven mucho o poco la televisión. Miren los anuncios comerciales, los informativos, buena parte de las series y películas: el encadenamiento de eslóganes, frases hechas, tópicos y obviedades es inacabable, con tal presencia e intensidad que se hace realmente difícil encontrar un espacio donde hablar por hablar no sea el santo y seña, donde lo que se dice contenga no ya originalidad, información, relevancia o interés, sino sencillamente significado elemental.

El efecto de ese permanente sinsentido -o la causa, quién sabe- es que nadie parece escuchar a nadie, que el lenguaje ha perdido buena parte de su función básica para convertirse en un fin en sí mismo. Los spots publicitarios, especialmente los de coches, bebidas o perfumes, y los eslóganes políticos, todos ellos paradigmas de productos tan parecidos al competidor que apenas tienen nada que ofrecer al consumidor frente a la otra marca, se basan ya casi exclusivamente en una sucesión de palabras que quedan bien juntas, que tienen el aspecto de aforismos, moralejas o profundas reflexiones pero que, si uno se detiene a escucharlas, no significan absolutamente nada. Los publicistas, los políticos, los locutores, saben que el público no presta atención ni escucha realmente el mensaje que se le envía, de modo que, con ojo clínico, han renunciado a dirigir idea alguna a los espectadores para sustituirlas por frases formalmente agradables sin sentido, lógica ni coherencia: “Si vives como tú quieres, hasta las últimas consecuencias, quizás y sólo quizás, llegues a ser quien eres”, dice un anuncio de cerveza.

Every breath you take es un sencillo y más que visible retrato de un maltratador -un manipulador, un enajenado, como ustedes prefieran-, pero su delicada melodía la ha convertido en un icono del romanticismo y la ternura. A veces conviene prestar atención, aunque solo sea por no hacer el ridículo. Pásenlo bien. Buen fin de semana.

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8 comentarios en “Que os sea leve

  1. De acuerdo: la canción no es tierna ni romántica, habla de aspectos del amor menos gratos, pero ponerla como retrato de un maltratador ( fuera ya de la esfera del amor ) me parece excesivo.
    Un argumento: donde ponemos “vigilando” podemos poner “mirando”. No todas las miradas son hostiles.

  2. Es que cada cual ve las cosas a su manera, según el momento en el que se encuentre o por experiencias que haya vivido. Es todo tan subjetivo…
    Por cierto jefe, estás muy productivo. No me da tiempo a comentar un post cuando publicas otro.
    Mil besos y buen fin de semana.

  3. La capacidad de manipulación de un ser humano hacia otro es proporcional a la confianza que uno tenga en el otro..Baso dixit.
    Hablando de obviedades obvias, hay te dejo una;)).
    Esta noche me pongo las pinturas de guerra y te leo más despacio.Quiero ver como has sido capaz de llegar de The Police hasta un supuesto TDHA social.
    Hau!

  4. Tu estás seguro que todos los que escribian esas cartas sabian inglés??? jajajajajaja
    Porque al leer tu traduccion y sin saber de que tema hablabas ya no me estaba gustando naita.. el video nunca lo he visto y ya gracias a tu estupendo post.. tampoco lo voy a ver.. a mi esta cancion siempre me ha recordao y me recordará al Kas naranja y Kas limón.. en lata.
    Castos y por fin¡¡¡ soleados besossss

    1. Vosotros hablando de traducciones en inglés y yo tengo que traducirme mi español:
      “Hay”= Término usado cuando se escribe muy deprisa y se quiere decir” ahí o hoy”, no lo sé muy bien;.))))

  5. No veas si eres sensacionalista tu … jajaja…
    De todos modos, alguien que pueda buscar un argumento interesante en cualquier letra de Sting debería andar vigilado…jajaja

    buen finde

  6. Holmesss, bienvenido, es un placer verle por aquí. Bien sabe que el inglés es un idioma bastante más parco que el castellano y por tanto puede resultar más ambiguo. Mirar, observar y vigilar son palabras que en español tienen sentidos claramente diferenciados; “Watch” vale por cualquiera de las tres, de modo que la traducción más correcta depende del contexto; no todas las miradas son hostiles, obviamente, pero creo que en este caso la adecuada es “vigilar”. Por no dar sólo mi propia opinión, reproduzco las palabras de Sting en una entrevista: “Cuando la compuse pensaba en el Gran Hermano de Orwell. Me quedé desconcertado cuando el público la tomó como una dulce canción de amor. Yo creo que es muy fea y muy siniestra”. Por otra parte, yo tampoco estoy seguro de si “maltratador” es excesivo o no, y fue por eso por lo que en el propio texto propuse, digamos, otros términos alternativos. Me ha llamado la atención que considere que el maltrato se encuentra “fuera ya de la esfera del amor”. No estoy seguro de que sea así, o por mejor decir, no estoy seguro que lo sea siempre. Pero si aceptamos que sí, creo que habría que decir lo mismo del chantaje emocional, de la obsesión o incluso de los celos enfermizos. Todos ellos “aspectos menos gratos del amor”, como usted los llama. Es un tema interesante, desde luego. Saludos.

    Nerea, claro, todo es interpretable, pero me remito de nuevo a la intención confesada del propio autor de la canción. De vez en cuando me dan arranques hiperactivos, pero se me pasa pronto. En cualquier caso, y esto lo digo sólo como recuerdo para todo el mundo, las entradas anteriores siguen siempre abiertas a comentarios. Mil besos, secre.

    Baso free like the wind, oh yeah! Me gusta ese nuevo look. Bien dixit. Hau!

    Lunera, pues también es verdad jaja, supongo que no todas sabrían inglés, pero el problema está precisamente en las que sí lo sabían, que seguro que no serían pocas. No me acuerdo de eso del Kas, supongo que me pillaría muy joven 🙂 Ya está aquí el sol, sí señora, venga, a espabilar todos. Castos, castos.

    Miguel Ángel, yo no soy sensacionalista, joder, lo que pasa es que tengo el sentido del espectáculo muy desarrollado 🙂 De acuerdo, Sting no es Shakespeare, pero a mí con su música ya me vale. Abrazos.

  7. No te mosquees chaval… mi poco agrado, salvo algunas melodias contadas, con el susodicho vienen del gato que le pillé en el estreno de Quadrophenia, papel que le venía que ni pintao y del cual mucho me temo no supo jamás reponerse.
    Mi opinión musical sobre este pollo es que es un pelma de cojones, si fuera igual de feo que un cuñao mio lo único que le habrían grabado sería una esclava si acaso..
    Un gran ejemplo de los muchos mondongos que por el simple hecho de su origen anglosajón nos han metido, cuando en realidad no es más que un “caraguapa” que se decía por aqui.
    Saludos a todos.

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