Mujeres reales

Dolo (parte 2ª)

Ver parte 1ª

–          ¿Dolo? ¿Qué mierda de nombre es ese para una tía?

Fue en la puerta del No se lo digas a nadie, hace seis o siete años, no lo recuerdo bien, cómo podría, si la calle Ventura de la Vega y aun Madrid entero flotaban en ese instante delante de mis ojos. Tinín no estaba mucho mejor, pero supongo que todavía hoy sigue aguantando más entero que yo las madrugadas alcohólicas. La gorila del garito, una morena con una trenza que le llegaba hasta el culo y las espaldas más anchas que las del propio Tinín, pidió no tan amablemente que nos alejásemos un poco más de la puerta. Aún se podía fumar dentro de los bares, pero preferimos salir a encender uno y tomar el aire cuando se apagaron la música y las luces para dar paso al espectáculo de las drag queens sobre el escenario. “Puta bollera”, escupió mi amigo entre dientes ya apoyado en la pared, a dos metros de local. Después, mientras fumaba, se enredó en un largo soliloquio acerca de la desorientación vital y las dificultades para relacionarse adecuadamente de las mujeres de nuestra generación; recuerdo que un par de veces tuve que sujetarle del brazo mientras hablaba, que durante la disertación citó a Emil Cioran, a Jesulín de Ubrique y a Margaret Thatcher, pero no consigo recordar cómo relacionó cada uno de esos nombres con el tema que trataba ni a unos con otros, y mucho menos si inició aquel discurso con algún propósito o si finalmente alcanzó alguna conclusión. Sigue leyendo

Entrecintas

Histeria

“La experimentación visual y conceptual es el núcleo de mi proyecto artístico. Siempre me ha interesado el concepto de control y autenticidad en el retrato, especialmente en estos tiempos de Facebook, Instagram o Twitter, donde el marketing personal y la cantidad de información que uno da sobre sí mismo dejan poco margen para intentar bucear bajo esa catarata de datos e imágenes hasta encontrar la verdadera identidad del retratado. ¿Qué hay detrás de todo eso? ¿Cómo acercarse a un retrato verdaderamente “real”? Exploré esta idea en varios proyectos, intentado distraer al modelo de sus poses prefabricadas, buscando algo más cercano a la realidad. Me interesan las zonas límite, las fronteras, aquellos lugares donde la mente ya no alcanza a gobernar el cuerpo a pesar de las directrices, mandatos y órdenes que le dirija.” Sigue leyendo

Entrecintas

Químicamente puro

Como pueden escucharle manifestar en el vídeo, Jorge Martínez no ha matado nunca a un judío, o al menos eso cree. Por razones que quizá les explique cuando ustedes y yo tengamos más confianza, visité durante algunos años con cierta frecuencia la ciudad de Gijón, el lugar en el que Martínez fundó Ilegales, una de las bandas cardinales del rock en nuestro país. En uno de esos viajes tuve ocasión de conocerle y charlar durante un par de horas en una madrugada del verano asturiano, aunque ya coincidí con él varias veces durante mis primeros años en Madrid, tanto en los locales de moda como en los antros a los que Tinín me llevaba para desnudar poco a poco la capital ante mis ojos. Sigue leyendo

Entrecintas

Algo

Intensa. Sedante. Melancólica. Elegante. Hipnótica. Majestuosa. Sobria. Emotiva. Doliente. Luminosa. Críticos y simples aficionados han empleado estos y otros muchos adjetivos, y aún metáforas más o menos rebuscadas, más o menos tópicas (“gotas de miel resbalando por el tarro de cristal”, “una cortina de terciopelo en la oscuridad”, “el espejo que devuelve serenamente la propia tristeza”) para encontrar una aproximación atinada al tema que pueden escuchar en el vídeo. Paradójico empeño, si se tiene en cuenta que la propia banda prescindió deliberadamente de los adjetivos para dar nombre al álbum que contiene la canción: The something rain, desconcertante título que sólo podría traducirse como La lluvia algo. Sigue leyendo