Recuerda, la letra solo dice “ay, corazón”. Kiko Veneno, se diría, escribe sus textos como quien charla de trivialidades en un bar. Pero háganme caso y no se dejen engañar por esa aparente sencillez. A modo de ejemplo, los más leídos de entre ustedes reconocerán en el ya antiguo tema que pueden escuchar abajo referencias al Werther de Goethe o a las Sonatas de Valle-Inclán. Échense un cantecito y disfruten del primer fin de semana del verano. Hasta pronto.

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8 comentarios en “Un tonto cualquiera

  1. Analisis, Valle Inclan, referencias……….menos mal que mi bagaje cultural no da pa tanto…oir y sentir.. es todo….
    Pocas veces escucho la música que pones.. (lo que me gusta es leerte) y cuando a veces, como ahora, la oigo pues no se..tampoco es pa tanto jajajaja
    Me alegra verte, supongo que todo, más o menos bien.. no?
    besos castos y bla bla..

  2. Hola:

    Hombre, si te gusta Kiko Veneno, pensaras en:

    “Las ranas que estaban en la orilla saltaron al agua produciendo un ligero estremecimiento en el dormido cristal” de la Sonata de Primavera de Valle-Inclán.

    Pero si no te gusta KV, quizás pienses en

    “En una mano sostiene el gorro catalán, que aún tocaba su cabeza al parecer en la antesala, y en la otra estruja una rana viva” del “Romance de Lobos” del mismo autor.

    Ya puestos, si nos vamos al reino vegetal, el que nos asalta es Lorca:

    No me recuerdes el mar,
    que la pena negra, brota
    en las tierras de aceituna
    bajo el rumor de las hojas.
    ¡Soledad, qué pena tienes!
    ¡Qué pena tan lastimosa!
    Lloras zumo de limón
    agrio de espera y de boca.

    “Romance de la pena negra”.

    Con el tema ferroviario nos podemos decantar por muchas “influencias”, desde el raro Karl May (según cuentan escritor favorito del miserable 88 y, en fin, un pecado de infancia mio):

    “No, porque vuestras leyes tienen dos caras, y vosotros las volvéis según os conviene. Tú vienes a construir un camino de hierro: ¿nos has pedido permiso para ello?” en “La montaña de oro”.

    O, somos mas “terruñistas” y nos decantamos por Clarín:

    “Despuntado uno de sus ángulos por el camino de hierro de Oviedo a Gijón” en “Adiós, Cordera”.

    Galicismos aparte, lo de Wherter se me escapa…¿las penas de amor escondidas? Ni idea, la verdad es que no caigo… jaja.

    Un saludo:

    sanan.ex

    Pd: mi agradecimiento a Google y al ratito disponible que amablemente se ofreció para ir buscando claves absurdas en la letra de la canción. Sin ellos habría sido imposible perpetrar este post.

  3. Elena, guapa, besos.

    Lunera, todo bien. Menos la música, por lo visto 🙂 Castos y tal.

    Sanan, alucino contigo. A partir de ahora prescindo de Google y te pregunto directamente a ti. Avisado estás. El joven Werther dice esto: “Mi corazón, este corazón, única cosa que me enorgullece, única fuente de fuerza, de felicidad y de infortunio. ¡Ah! Lo que yo sé cualquiera lo puede saber; pero mi corazón sólo lo tengo yo”. Abrazos.

    Estoy en forma, Basito. Besos.

    Anónimo, me alegro de que te guste. Saludos.

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