“Hay que reivindicar ser coquetas, también a esta edad. Sentirte y ponerte guapa es un gesto de generosidad para ti, y de respeto hacia los demás”. Son declaraciones de Rosa Díez, en una entrevista más o menos reciente. Concuerdo con ella, aunque a juzgar por las fotos que pueden ver junto a estas líneas, quizá sobra el “también”: uno tiene la impresión de que antes no ponía en práctica esa máxima. Lo cierto es que de la comparación entre ambas fotos uno saca la impresión de que Rosa ha ido refinando progresivamente su estilo hasta convertirse, “a esta edad”, en una mujer francamente atractiva.

El cambio es tan perceptible que resulta inevitable preguntarse si la de ahora es realmente la misma mujer de antes. El flequillo en la frente, sus habituales modelos de Modesto Lomba y la madurez han añadido atractivo a sus rasgos, quizá en la misma medida en que han restado coherencia a su discurso. Uno se pregunta, irremediablemente, si la actual campeona del anti-nacionalismo es la misma, flequillos aparte, que aquella otra que tenía la ikurriña como única bandera en su despacho oficial cuando fue consejera de turismo en un gobierno vasco presidido por un nacionalista. Desde esa consejería, Rosa promovió aquella campaña en televisiones y prensa para invitar a la gente a visitar las maravillas naturales del País Vasco, en un momento en que los tiros en la nuca de los valientes gudaris se prodigaban por sus calles y plazas; ustedes recordarán el eslogan de aquella campaña, sin duda: “Euskadi: ven y cuéntalo”. El gran Antonio Mingote le sacó punta a esa maldita casualidad en una de sus viñetas para ABC, la que ustedes pueden ver un poco más abajo. Aquella Rosa Díez sin estilista interpuso una demanda contra Mingote, literalmente “por agresión contra la Comunidad Autónoma, negligencia e imprudencia”.  Después, ante los medios, justificó esa querella con estas palabras: “la viñeta supone una agresión clarísima al País Vasco, a su imagen e incluso a sus gentes.”

En 1998, Rosa dimitió de ese cargo en el gobierno presidido por José Antonio Ardanza para presentarse a las primarias que elegirían al candidato del Partido Socialista de Euskadi a la lehendakaritza; en aquella ocasión se enfrentó a Nicolás Redondo Terreros y no salíió bien parada. Como la mujer valiente y de fuerte carácter que sin duda es, aquella derrota no la arredró y en julio del año 2000 afrontó de nuevo el reto, en esta ocasión para disputarle a Rodríguez Zapatero, José Bono y otra que pasaba por allí nada menos que la secretaría general del PSOE y con ello la candidatura por ese partido a la presidencia del gobierno de la nación. No es necesario que les recuerde que también en esa ocasión fue derrotada en toda la regla; fue, de hecho, la candidata que menos apoyos sumó. Por entonces, Rosa ya disponía de un buen estilista, sin duda. No sé si ustedes tienen su ética personal a mano. Yo, quizá como la propia Rosa, tengo varias revueltas en el mismo cajón y me visto con la que más me favorece o el día aconseje. La que hoy llevo puesta me dice a grandes voces que salir estrepitosamente derrotada -“soy la salvación del PSOE”, dijo pocos días antes de la definitiva votación- ante tu compañero de filas o de proyecto político, como ustedes prefieran, para a continuación, lejos de asumir esa derrota y sus consecuencias, apostarse como la mayor contrincante del camarada vencedor, resulta un dudoso mérito para añadir al currículum.

A Rosa Díez le gustó ese estilo y continuó vistiéndolo. Durante más de siete años, al tiempo en que su atractivo físico crecía, siguió militando en un partido a cuyos dirigentes descalificaba con palabras cada vez más gruesas; en otro alarde de refinamiento estético, conservó su acta de diputada elegida en las listas de ese partido cuando su definitiva ruptura con sus antiguos compañeros era un hecho de sobrado conocimiento público. Si uno hace caso a las malas lenguas, parece que hay más, muchos más accesorios y complementos con los que Rosa adorna sus principios éticos y estéticos. Pero no conviene prestarle atención a esas lenguas afiladas que circulan por la red, por los propios partidos políticos y sus medios de comunicación afines, por la sencilla razón de que el combate de Rosa por una democracia más real se ha convertido en un ya no tan pequeño grano en las vergüenzas de todos ellos, que contemplan su creciente popularidad y la de su partido como una amenaza para sus respectivas sectas.

Probablemente esa reivindicación de una democracia más real y cercana a los ciudadanos, esa indignación ante las formas y los contenidos de nuestro sistema político, social y económico les suene a ustedes de algo. Rosa Díez y su intrépido estilista no perdieron tampoco ahora la ocasión. Permítanme transcribirles sus palabras literales al respecto, porque un servidor siempre se admira ante las cosas bien hechas y considera que tan sensacional homenaje a la demagogia y el oportunismo merece ser destacado y respetado en su integridad: Creo que las reivindicaciones del 15-M son tan lógicas que es extraño que no hubiera surgido antes de una manera complementaria a lo que desde UPyD venimos defendiendo desde nuestra fundación. Es evidente que hay un divorcio entre la ciudadanía y la política, un hartazgo respecto de los partidos políticos tradicionales y un desapego, que algunos sentimos y decidimos hacer un partido político para que esa voz llegara a las instituciones y otros ciudadanos han decidido expresarlo en la calle, en toda España. Pido para ellos respeto. Y pido que nadie trate ni de anatemizarlos ni de engullirlos, que les den un minuto de tregua, por favor. Que respeten su autonomía y su independencia. Lo que piden (reforma de la Ley Electoral, transparencia, justicia independiente) es básico para la regeneración democrática”.  No dejen de tenerlo en cuenta, por tanto: si alguno de ustedes comparte la opinión de que la movilización del 15-M tiene tintes antisistema o antidemócratas, me temo que no les queda más remedio que concluir que Rosa Díez y su partido también los tienen.

Rosa ha tenido más de una ocasión para vivir en sus propias y apetecibles carnes todo tipo de agravios y atentados, tanto físicos como aquéllos que se dirigen contra el más elemental sentido común o contra las reglas de convivencia más básicas. El primero y principal de ellos, quizá, es el propio hecho de ser hija de un trabajador metalúrgico encarcelado y condenado a muerte durante la dictadura franquista; y su propia infancia, esa en la que, según sobria autoconfesión, hubo muchos días en que en casa no había otra cosa para comer que un trozo de tortilla y media naranja proporcionados por los familiares, vecinos o amigos que le guardaban la otra media naranja para el día siguiente. Pero hay más: en noviembre de 1997, los valientes gudaris enviaron a su domicilo particular un artefacto explosivo cuyo mecanismo afortunadamente falló en su noble propósito, pero el episodio afectó lógicamente a los hijos de Rosa, tanto que, a pesar de su probada valentía y tenacidad, se planteó ese mismo día abandonar la política y marcharse del País Vasco para no poner en peligro la integridad de su familia.

Finalmente no cedió, pero sí renunció  a una de sus pasiones personales, las caminatas por las montañas de la tierra en la que nació y creció y que de tantas formas distintas e incluso contradictorias entre sí ha defendido siempre. Lo hizo para no comprometer a los amigos senderistas que solían acompañarla en esos paseos ni obligarles a llevar escoltas. En febrero de 2008, otros cincuenta jóvenes y valientes estudiantes ultraizquierdistas, en este caso sin pistolas -están caras- boicotearon una conferencia de Rosa en la Universidad Complutense de Madrid e intentaron humillarla y agredirla. En otro febrero, el de 2010, Rosa afirmó en una tertulia televisiva, refiriéndose a su enemigo favorito, el presidente del gobierno, que “podría ser gallego, en el sentido más peyorativo de la palabra”. Al parlamento de Galicia, es decir, a todos los políticos gallegos, les faltó tiempo para redactar y aprobar por unanimidad una declaración instituticional para considerar esa trivialidad como unas palabras que constituían una gravísima ofensa a Galicia y a sus habitantes. Una declaración de agravio y ofensa a la patria semejante, como ya habrán deducido, a la que la propia Rosa, cuando todavía su frente estaba despejada, había hecho trece años atrás a propósito de la viñeta de Antonio Mingote.

Rosa, según cuentan -porque a ella, a diferencia de las otras mujeres soñadas que ya han aparecido en este blog, no he tenido nunca el placer de conocerla personalmente- come como un pajarito anaoréxico y sufre, en consecuencia, periódicos bajones de tensión que en ocasiones la llevan al desmayo. Ni siquiera ante esos desvanicimientos, ni siquiera ante su propia salud, se ha arredrado jamás. Rosa Díez es sin duda una mujer muy fuerte, muy valiente, inteligente y trabajadora, cualidades todas ellas de las que nuestros simpáticos políticos no andan precisamente sobrados. Es una lástima que, en las todavía por redactar leyes de la naturaleza humana, nada de eso sea incompatible con sus más que obvios problemas de relación con la coherencia, con su decidida afición a la demagogia y al oportunismo o con el escasamente disimulado afán de protagonismo. A propósito de ese afán, hace unos días un servidor enseñó su ombligo en estas mismas páginas, de modo que doy un paso más y me ofrezco a mostrarles algo mucho más íntimo: a día de hoy, mantengo la duda entre la abstención y el apoyo en las próximas -bastante próximas, al parecer- elecciones generales al partido del que Rosa Díez es portavoz. Lo haré porque en buena medida  -en mucha mayor, en cualquier caso, que por todos los demás- me siento representado por los principios programáticos de ese partido. No lo haría, eso tampoco tengo incoveniente en confesarlo, si contemplase la más mínima posibilidad de que mi voto sirviese para llevar a la estilizada Rosa a la presidencia del gobierno de la nación. “Votar a la contra”, le llamó a eso, cuando todavía me hablaba, aquella bloguera maciza de quien les di alguna pista en el post sobre el libro de Manuel Jabois.

Si finalmente resuelvo mis dudas en ese sentido, depositaré mi voto en la urna pensando en Fernando Savater y en otras personas que estuvieron en el origen de ese partido y confiaron su máxima representación a Rosa Díez. UPyD se lanzó inmediatamente a la conquista de un espacio propio en la política nacional y, consecuentemente, lo primero que hicieron sus militantes tras la fundación fue tirarse los trastos a la cabeza. No he querido saber de esas luchas internas, sencillamente para no quedarme sin opciones si el día se levanta con buen tiempo y ganas de pasear hasta el colegio electoral. Y cómo no, pensaré también en Súper-Amelia, militante de UPyD -no precisamente de base- con la que tantas y tan buenas tardes pasé en un célebre café de esta ciudad, trabajando y charlando en los ratos de descanso sobre cine y literatura. Todo eso y mi propia persona dejaron de interesarle para pasarse a la política: algún serio trauma, sin duda. Me encataría presentarles a Amelia la Grande, les enseñaría encantado las decenas de fotos en las que aparece junto a Rosa Díez en innumerables actos de todo tipo, pero tampoco en esta ocasión cuento con la correspondiente aprobación; a pesar de que pueden encontrarse en mil lugares de la red, Súper-Amelia considera que este blog y en concreto este modesto escrito no son dignos de sus fotos porque son frívolos e irrelevantes. No me dio tiempo a agradecerle esos involuntarios elogios, porque inmediatamente añadió lo que, intuitivamente, adiviné que acabaría por decir: has cambiado mucho Albert, te falta estilo.

N.B.: Desde hoy, este blog cuenta con una nueva página añadida. La tienen arriba y a la derecha, en el menú, a su entera disposición.

Anuncios

33 comentarios en “Rosa Díez

  1. Yo admiro el ir en contra de, si haces te equivocas, el no ya lo tienes debes conseguir el sí con destreza porque no se consigue lo que no se intenta…
    Y por eso para mí, Rosa Díez es una de las personas que mas evolucionan en cada paso que da, porque hace y aprende. Últimamente existe muy poca gente que quiera hacer, están estancados, aburridos, perezosos…no hay nada mas asqueante que la pereza, por lo menos para mí.
    Rosa Díez en las próximas elecciones será el punto ilusionante, lo único que puede hacer que la gente vuelva a creer en que hay personas que hacen y hasta resuelven, que dice con coherencia y consigue que volvamos a creer que no estamos en un país de absurdos, que muchas veces me lo parece.
    Si Albert, mi voto también será para Rosa Díez, porque necesito ilusionarme y creer que todavía en este País hay alguien que está dispuesta a gritar en contra de y no seguir a la masa.
    Sobre su estilismo, te puedo decir que no se puede fiar uno de las fotos, que una mujer en una misma semana resulta guapa o fea dependiendo de su estado de ánimo y que en el caso de Rosa no creo que tenga nada que ver con un estilista, la veo con la suficiente capacidad como para saber lo que debe o no debe ponerse en todo momento, pero no solo ahora sino siempre. Y si está eligiendo ropa de mi amigo Modesto, es porque él, siempre ha tenido la manía de hacer modelos de corte estrecho, para “pajaritos” como bien dices de Rosa Díez. Ya sabes..la manía de los gays de destrozar las curvas del sexo al que envidian jajajaja
    Muchos Besitos Albert.

  2. Yo creo que Rosa Díez es simplemente humana y por eso se equivoca, abandona caminos, retoma otros o abre nuevos. Además es política, por eso es demagoga, aprovechada y oportunista. Yo soy de las que piensan que el camino se demuestra andando y lo que uno dice, o incluso escribe, se lo lleva el viento porque no hay nada más fácil ni más legítimo en este mundo que o reconocer el error o, negarlo y decir aquéllo de que no era Digo, sino Diego que es lo que más se lleva.
    Rosa Díez no me parece guapa, ni antes ni después, ni siquiera creo que tenga estilo o quiza es que el estilo que tiene no me va nada. Me parece honesta a ratos y muy caradura a ratos similares. No me produce ilusión alguna, sólo un vago cansancio. No la votaría jamás, a pesar de Savater que es un tipo que me cae realmente simpático desde que leí sus Memorias, me las regaló El Sardina, que de Savater sabe un huevo.
    En cuanto al País Vasco, huyyyyyy no metería yo el dedito ahí ni loca. Primero porque el problema vasco es un problema de los vascos y nos lo han cascao a los demás, estoy harta de eso. Segundo, porque es complicado, seguro. Si es que en el País Vasco follar es un milagro, así les va. Tú eres un valiente, Albert.

    Besos, Chico Guapo.

  3. Jajajaa sabía que te iban a encantar mis pintadas…jajajaja
    Si Rubia, Modesto es amigo mío de muchos años, le vi destrozado cuando murió su compañero y le he visto levantarse poco a poco hasta llegar a lo que es hoy, presidente del comité de pasarela Cibeles, bueno ahí lo dejé no sé si sigue en el cargo jajajaja…y hasta hice de Celestina una vez en Canarias con un amiguito mío periodista que le gustaba mucho, y no te cuento más que luego todo se sabe jajajajaja
    A mi Rosa Díez no me parece guapa, pero es que no me gustan las mujeres guapas, creo que Rosa como buena vasca tiene su estilo, y su carácter y no tiene miedo a equivocarse. He dicho!! Jajajajaja
    Y no me enrollo mas que le pongo esto perdido a Albert jajajaja
    Muchos besitossssssssss Rubia!

  4. te gustan las feas entonces invi??? quedamos??? jajajajajaja

    tonteria aparte; ojú chiquillo que largo.. me ha costao porque hace una calor horrible.. pero bueno,, al final pienso lo mismo casi que tu,, creo … (la calor..) esta mujer me cae bien a ratos.. votaria a su partido por que se moviera algo la cosa,, pero ella ultimamente.. ufff…
    y estará más arreglaita,, pero más mona no.. y cuando se pone esas cosas rosas..tan,,,, rosas…

    pero claro,, yo ni conozco al tal Modesto ni voy siquiera a HIpercor jajajajajajajaj que voy a saber…

    besos y tal….. no puedo con mi alma hoy…

  5. hace algún tiempo, alargaba una sobremesa en la perla de la concha, quedabamos solos con una mesa al fondo donde comían Savater, esta Diez, el hombre dle foro de Ermua de quien no recuerdo el nombre, algunas personas más y en la barra de la entrada los escoltas como siempre..

    Me llamó mucho la atención el tono con el que hablaba esta mujer, en apariencia simpática por la sonrisa que cruzamos al salir, la mia como simple reto y la suya supongo que tan falsa como la politica te hace… hablaba en un tono en el que no me gustaba, diferente al que pone en publico.

    Días después el hombre del foro de Ermua dejaba la formación, no me extrañó…

    No me fio de ella, y no lo hago ni porque diga o dejara de decir, hiciera o hubiese hecho… si no simplemente por que no me gustó su forma de hablar en petit comité..

    De todos modos, a ella y a todo/as los vacos que dicen pensar como ella, les digo lo de siempre…. a buenas horas, mangas verdes¡¡¡…… estoy hasta las pelotas del asunto vasco, de nacionalismos, de catetos varios, me han dejado de interesar de puro jartibles, en realidad si cambias al burro por un nacionalista y la zanahoria por un euro, haces de el lo que quieres pasando de ideologías, asi de facil se resume…..

    Y si, tal vez para ellos estas cosas son frivolas é irrelevantes, pero son simple y llanamente como son ellos…. quien cojones se piensan para pretender recibir algo digno sin merecerlo???

    Saludos….. que ando escribiendo a trozos y me da la sensaciñon que no hilo…..saludos

  6. Bueno, Invisibla, tú lo llamas “evolución” y “aprendizaje”; es una forma amable de verlo que, en cierta medida, comparto. Sin duda, la Rosa Díez de ahora me parece mejor que la de antes. Pero creo que, tratándose de una persona que se dedica a la política, ese “antes”, en especial las evidentes contradicciones con el “ahora”, también hay que contemplarlo. Sobre mujeres guapas y menos guapas: no sólo depende del estado de ánimo de ellas, sino también del de quien las mira. Supongo que con los hombres sucede exactamente lo mismo. Yo, por ejemplo, estoy irresistible cuando me cabreo. Tengo que cabrearme más. Por cierto, tomo nota de que tú también has ejercido de celestina 🙂 Besos.

    Rubia, ya he visto tus zapatos rojos y relucientes. De acuerdo, todos los líderes políticos tienen su cuota de demagogia y oportunismo, pero hay grados, y sobre todo hay cuestiones demasiado sensibles sobre las que conviene , por usar tus propias palabras, mantenerse siempre en el mismo camino. Sobre todo, tratándose de un político/a. Es posible que simplemente suceda que yo no lo he escuchado, pero no tengo noticias de que Rosa Díez haya hecho jamás la menor autocrítica. Dicho lo cual, en absoluto deacuerdo con que el problema vasco, como el cubano, por ejemplo, sea sólo de vascos y cubanos; por la sencilla razón de que el “problema”, en ambos casos, se reduce al pisoteo de los derecho humanos más elementales, por mucho que pretendan adornarlo con no sé qué conflictos o ideas. Yo lo más valiente que he hecho en relación con Euskadi fue follar en la playa de Zumaia, con la del vestido amarillo. Un beso, chica guapa.

    Lo has dicho bien, Lunera: a mí me cae bien a ratos. En otros ratos me declaro neutral y en otros, francamente mal. La caló y el levante te tienen molía; pues que sepas que en el Hipercor hay aire acondicionado 🙂 Besos fresquitos.

    Coño Marpart, sobremesas en La Perla. No está mal, no señor. Ese cuyo nombre no recuerdas era sin duda Mikel Buesa: estuvo en los orígenes del partido y luego lo abandonó. Eso del diferente modo de hablar, de discursos distintos en petit comité y en público, es una de las acusaciones que suelen hacérsele a Rosa, pero es una de esas cosas que uno prefiere poner en cuarentena, por aquello de las malas lenguas. Tomo nota de que tú lo percibiste personalmente. Lo de comparar a los nacionalistas que tenemos con un burro me ha parecido demasiado duro: no sé qué tienes contra los burros. Abrazos.

    Tesa guapa, me alegro de verte. ¿Más fan de Rosa o del profe de informática? 🙂

  7. Hola:

    Las razones del voto son libres, faltaría más, y no tienen por que ser lógicas o tener explicaciones razonables. De hecho, gran parte del voto en España (y en el resto del mundo), es más emocional que racional.

    Evidentemente, Rosa Diez (y prefiero utilizar “Rosa Diez” y no “UPyD”, creo que denominar con el nombre propio de su presidenta a esa opción política, representa mucho mejor lo que realmente es), personifica perfectamente la imagen de “político trepa” que intenta, y a veces consigue, crear su nicho electoral propio.

    Coincido en gran parte de la historia que has contado en tu post, aunque yo incidiría más en el tema de seguir como eurodiputada del PSOE, con lo que eso significaba, mientras montaba su propio partido. Pero bueno, igual que el voto, era muy libre de hacerlo y el PSOE de haberla expulsado y creado una mártir

    A lo que voy es a lo que me propone el partido de Rosa Diez y, no solo lo que me propone, sino luego como se traduce eso en la practica.

    Rosa Diez, a día de hoy, es una perfecta representante de lo que es el jacobinismo político (y recuerdo que el jacobinismo es una ideología transversal, tiene seguidores de derecha y de izquierda) en su vertiente “anti-nacionalista periférica”, defiende un estado mucho más centralista que el actual, con devolución de competencias básicas al gobierno central y la practica transformación de las actuales autonomías en meras correas de transmisión de ese estado.

    Bien, primer problema, en mi caso. Se puede ser “anti-nacionalista” sin ser centralista y si una opción política hace tal hincapié en su posición anti-nacionalista y, como demuestra cada día, lo hace desde una posición nacionalista centralista española, pues, desde luego, no tendrá mi voto.

    En la Europa del siglo XXI, el nacionalismo (también una ideología transversal), en mi personal opinión, es una ideología desfasada y anacrónica, que separa más que une. Por tanto, desde esa óptica mía “anti-nacionalista” (aun creyendo que se trata de una opción política totalmente legitima), meto en el mismo saco a todos los nacionalismos (evidentemente, el saco es más hondo cuanto más radical es ese nacionalismo) y no hago distingos entre nacionalismo periférico o nacionalismo centralista.

    Me sorprende muy mucho que un declarado partidario de una república federal asimétrica piense que podría votar a una opción como la de Rosa Diez (es más sorprendente incluso que en mi caso, partidario de una república federal simétrica). Dejando de lado las contantes negativas del partido de Rosa Diez a declararse republicano o monárquico (típico en ese partido, en casos que no le interesa, prefiere no pronunciarse). El federalismo y Rosa Diez es como el agua y el aceite.

    Otro caso interesante es el del aborto (IVE en adelante). A Rosa Diez se le presento un gran problema con al reforma de la ley. En buena lógica, a poco que se lea la posición anterior de Rosa Diez, se pensaría que el voto a favor o, como mucho, muchísimo, una abstención critica, era lo que se esperaba de ella en ese debate sobre la reforma de la ley de la IVE. Pues no, unió su voto al de PP, UPN y CC, votando en contra. Su explicación era que esa reforma de la ley le parecía un retroceso y una serie de cosas que, a oídos como los míos, sonaban a “excusas de mal pagador”. Siento decirlo por los numerosos seguidores de Rosa Diez en este blog, pero su voto negativo obedeció más bien a una estrategia electoralista de contentar a ese sector bastante conservador, pero que potencialmente podría darle su voto por la defensa a ultranza de la unidad nacional.

    Coherencia electoralista pero no coherencia política. Hay más ejemplos de ese tipo de votaciones, en temas quizás menos polémicos, pero que podrían ser espinosos. En la actualidad ha manifestado su “identificación” con el 15M, pero, mucho me temo, que solo en su petición de reforma de la ley electoral, que, al igual que a IU le penaliza mucho. Ya en el resto de reformas electorales que pide el 15 M (no entro en otras cosas aun más lejanas de Rosa Diez), la posición de esa política creo que quedo muy clara en su congreso de 2009, donde la mitad del consejo fundador del partido se salio de él con criticas muy duras al “personalismo totalitario” con el que se manejaba la situación interna.

    Ya entrando en temas más particulares, sus apuesta decidida pro la energía nuclear, incluso apoyando entusiásticamente la demencial prorroga a Garoña, seria motivo suficiente para negarle mi voto. En definitiva, Rosa Diez me parece una apuesta política populista, nacionalista centralista, que debe contentar a muchos sectores de diferente ideología, solo unidos por un nexo común nacionalista en un sentido y anti-nacionalista en otro. Hay puntos claves en su programa político que no comparto ni de lejos y que me sorprende, en unos casos, y nada, en otros, que se piense en votarla.

    Un saludo.

  8. De la mia no te hagas mucho caso, no…. es de las más malas.
    Aclararte solo que no tengo nada contra los burros, muy al contrario me encantan, lo que me jode es que sean capaces de dejar lo que sea por pillar la zanahoria… y no, no llamo burros a los nacionalistas, solo utilicé el simil que vale para el nacionalista, para el pelma, para el tonto y hasta para mi… aunque yo nunca coja una bandera para hacer el paripé.

    Abrazos

  9. jajajajja…….releía lo que escribí y como verás no me considero ni nacionalista, ni tonto, ni pelma… me quedo con el pedazo borrico que llevo dentro……….jajajajjaja

    ay coño, que jilipolluá…….abarazos

  10. Sanan, tienes que reconocer que partes de una pequeña trampa, por lo menos en lo que a mí respecta: prefieres referirte a Rosa que a su partido, dices. Es posible que vote a UPyD, pero si lo hago será a pesar de Rosa, he venido a decir yo en mi escrito. ¿Es coherente votar a un partido si su máximo representante le parece a uno un político/a poco de fiar? Tú ofreces una respuesta mejor que la que yo podría dar: la mayor parte del voto, dices, es más emocional (personalista, diría yo) que racional. No puedes acusarme a mí precisamente, por tanto, de votar en función del líder, de ejercer el voto emocional.

    El PSOE jamás la hubiese expulsado, bien lo sabes, precisamente para no ponerle en bandeja lo que ella deseaba y buscaba, diría que a conciencia: aparecer ante la opinión pública como una gloriosa víctima dispuesta a plantar cara a los malvados verdugos. Era muy libre, dices, de seguir ostentando sus actas de diputada y eurodiputada mientras se enfrentaba abiertamente a los líderes del partido o empezaba a maniobrar para crear otro; pues sí, supongo que así es, que era libre de hacerlo, pero ese comportamiento no es precisamente un ejemplo de ética política, sino más bien todo lo contrario. Esto me parece incuestionable incluso para quien aborrezca a Zapatero y adore a Rosa Díez.

    Te sorprende que un declarado partidario de una república federal asimétrica esté pensando en votar a UPyD. Lo explicaría por dos caminos distintos: en primer lugar, no hay ningún partido que defienda el federalismo asimétrico, al menos en el sentido en que yo lo entiendo, absolutamente ninguno; si tienes noticia de alguno que se aproxime siquiera, no dudes en informarme al respecto; mientras tanto, no me queda otra que resignarme a elegir entre lo que hay sin tener eso en cuenta. Y en segundo lugar, y más importante: tenemos percepciones muy distintas respecto a los principios de UPyD en el asunto territorial. Yo, como tú, meto a todos los nacionalismos en el mismo saco, sean centralistas o periféricos, pero no me parece en absoluto que UPyD sea partidario del jacobinismo, de usar a las comunidades autónomas como simples correas de transmisión, usando tus propias palabras.

    Esa es una interpretación ingeniosa pero bastante cogida por los pelos, me atrevería a decirte. Los partidarios del centralismo a ultranza, estoy seguro, se sienten mucho mejor representados por el Partido Popular. UPyD, diría yo, se sitúa en este sentido sencillamente “a la contra”: considerar que deben ponerse límites al poder de los partidos nacionalistas periféricos no conlleva necesariamente, en modo alguno, ser partidario del jacobinismo político. Esto no te lo digo desde mi percepción de lo que representa UPyD en ese sentido, sino desde mi propia opinión. Del mismo modo, ser partidario de la “asimetría” (lo entrecomillo porque la palabra no acaba de gustarme) no conlleva en absoluto estar a favor de otorgar mayor poder o representación a los nacionalismos vasco, catalán o gallego, por ejemplo. No estaría tan seguro, por tanto, de que el federalismo y UPyD (tú prefieres hablar de Rosa, yo de su partido, del que por cierto, si no estoy mal informado, no es presidenta, sino simplemente portavoz) sean como el agua y el aceite. Es más, diría que están más a favor de un federalismo perfectamente simétrico que del centralismo y por supuesto del jacobinismo. Sinceramente, no sé de por dónde llegas a la conclusión de que UPyD demuestra a diario su pasión por un centralismo férreo. Eso, insisto, forma parte del patrimomio político del PP.

    Les reprochas, de algún modo, que no se declaren abiertamente republicanos o antimonárquicos, pero supongo que estás de acuerdo en que ese mismo reproche puede hacérsele al PSOE, no digamos al PP. No me parece relevante, en cualquier caso. Sí tengo en cuenta, por supuesto, la asombrosa postura de Rosa Díez en relación a la última reforma de la ley del aborto. Comprenderás que en este caso sí me refiera a ella en exclusiva y no a su partido, porque el asombro viene precisamente de la absoluta incoherencia entre la postura que fijó en aquella votación y sus anteriores opiniones públicas sobre la cuestión. Una más, diría simplemente. No estaba al tanto, sinceramente, de la posición de Rosa y/o su partido sobre la cuestión nuclear, asunto espinoso donde los haya. Se ha declarado partidaria de prorrogar Garoña, dices. Pues sí, yo también lo calificaría de demencial. Uno tiene la impresión de que Rosa Díez adopta sus opiniones o decisiones en función de las de Zapatero: donde él diga blanco, ella dirá negro, se trate de lo que se trate.

    En resumen, creo haber dejado más o menos claro, tanto en la propia entrada como en los comentarios, que Rosa Díez no es precisamente mi política favorita. A pesar, muy a pesar de ella, repito, tal vez mi voto vaya para su partido. He intentado explicarlo, probablemente sin demasiado éxito, en las líneas anteriores.

    Un placer, Sanan.

  11. Marpart, eres muy libre de no fiarte de tus propias impresiones. Yo, insisto, tomo nota de ellas. Dejemos a los burros en paz, tienes razón, y vayamos al quid de la cuestión: quien antepone las banderas a las personas, sean del color que sean (las banderas y las personas), es sencillamente un estúpido, en el mejor de los casos. Más abrazos.

  12. jajajajaj Invi jajaaajjaaj Dios, mira que reirme de algo que tú escribes… fijo que la liamos de nuevo jajajajajj.
    Ay, Sex, que ni te saludé en otras ocasiones que te leí en el blog de Albert, sigues igual y supongo que tu apodo sigue siendo “Pipino El Breve” jjajajaj. Te juro que empecé a leerte pero, verás, hace un día tan tan precioso, que desistí de hacerlo. Lo mismo le digo al chico guapo, ozú miarma, que diría Lunera. Yo veo las cosas de una forma mucho más simple que todo eso, quizá eso sea justo lo más complicado 😉

    Lo de valiente iba por ahí, mira que follar en una playa euskalduna… no tienes perdón jajajaj.

    Besos por doquier.

  13. Siempre he tenido la curiosidad de cómo sería mi visita a un sicólogo, aunque bien es cierto que las dudas que me asaltan son casi testimoniales.
    Y te digo esto porque me ha venido a la cabeza una imagen que no por supuesta me ha parecido menos graciosa, y no es otra que la de levantarme de la camilla al efecto, mirarte a los ojos y decirte muy seriamente…….tan mal me explico?…jajajjajajaaa

    Pero cómo me dice usted que no me fio de mis impresiones?, si precisamente es lo que me vale, mucho más que un monton de palabras, mucho más que un millón de tesis al respecto… de ellas saco mis conclusiones y obro en consecuencia….
    Lo que le quería decir es que no se fie de mi lengua, es una de esas “malas”, puede que incluso sea de las peores, que son las que callan una y mil veces hasta encontrar el momento que se piensa más adecuado para hacer el mayor daño posible…jajajajja

    Saludos..

  14. Invisibla, no me ha quedado claro si esos “besitos a los dos” iban dirigidos a Sanan y a mí, enteros y verdaderos, o sólo a nuestros respectivos ombligos. Ya nos contarás 🙂

    Rubia vale, te perdono por saltarte mis siempre interesantísimos y amenos ladrillacos. Tengo que aclarar que para aquello de la playa pedí antes permiso a los valientes gudaris. Me cobraron, por supuesto, un impuesto revolucionario a cambio de la correspondiente autorización, pero no hubo mayores problemas. Yo no voy por ahí follando a lo loco, y menos en tierras de Mari (recuerdos a El Sardina). Besos.

    Marpart, si quieres te hago un precio especial en la consulta. Aunque eso de mirarnos a los ojos me ha sonado un tanto gayer, la verdad; no te digo lo fiarme o no de tu lengua. Tú quieres que te grabe una cinta, pillín. Abrazos viriles.

  15. Estimado Albert… a ver si me expliico a la primera y lo pilla hasta Invi….jajajaja

    – Si algún día decidiera ir a visitar a un sicologo es que ya no tendría solución, no es cuestión de precio, sino de credibilidad.
    – Lo de mirar a los ojos, es para darte la oportunidad de que vieras en mi ojos la verdad que las palabras dulcifican por cortesia.
    – De mi lengua no te fies, y no solo porque en un momento dado no se atreviera con tu ombligo, simplemente no es sincera en muchas ocasiones.
    – Y no, no me gustaría que me grabaras una cinta, me traicionarías, te confesaría cosas tal vez muy mías y luego las cacarearías por ahí como haces con los demás.

    Me debes un abrazo y la señora Invisible otro

  16. Claro como el agua, Marpart: no das credibilidad a los psicólogos, pero no puedo saber si es verdad o no porque a veces no eres sincero. Con lo de que “lo cacarearía por ahí” te has pasado: sólo lo cacarearía aquí. Eso sí, me anunciaría a bombo y platillo para que viniese a leerlo toda la interness 🙂

    Ahí van los abrazos, para ti y para Invisibla; pero mejor a ella se lo doy yo personalmente, que con la excusa de que se lo das de mi parte seguro que te propasas y luego la hostia me la llevo yo.

  17. jajajaja, lo ves? era mala o no era mala mi lengua????…jajajaja

    mentir con las letras está chupao, con la palabra no es dificl, y aunque con la mirada es complicao, también se puede….. así somos.

    Un saludo amiguete….

  18. Sr. Gilipollas: lo que se está usted ahorrando en laxantes. Debería estarle agradecido a la Sra. Díez. En cualquier caso, vaya acostumbrándose porque su cotización está al alza y lo más probable es que cada vez la vea más. Siempre suyo.

    Marpart, yo diría que mentir es fácil o difícil dependiendo de la persona a quien te estás dirigiendo. Si te la pela, efectivamente está chupao. Pero si la persona te importa, la cosa se complica; con la mirada, con las palabras o con las letras, eso da igual. Un abrazo más.

  19. Hola:

    =============================================================
    Primero, tres avisos:

    Uno: Lo que sigue es un “pestiño de segunda generación”. Se diferencia de los de primera en que ha seguido una evolución que ha conducido a un mayor tamaño y peso.

    Dos: Como decía en mi anterior post, el voto es libre y yo no soy quien para pedir cuentas de ese tipo de decisiones. Solo entro en el tema porque el autor del post declara que medita votar a UPyD, dando unas razones que luego matiza o amplía en un comentario posterior.

    Tres: Ante los casos (en plural), de “lectus interruptus” debido al tamaño y pesadez de ciertos textos, las autoridades sanitarias advierten que el que sigue puede provocar este tipo de efectos indeseables en las personas propensas a ello. Por otra parte, he pasado noches en vela intentando relacionar ese efecto con otros aparentemente similares, pero aún no logro relacionar causa-efecto y tamaño-interruptus, de forma clara.
    =============================================================

    Albert, entonces, nos encontramos ante una trampa bidireccional. En mi opinión, de los actuales partidos representados en el Parlamento, ninguno tiene el “personalismo” de UPyD. Aún teniendo en cuenta que solo tiene un diputado, habría que remontarse mucho en la historia parlamentaria para encontrar a un partido con un único diputado y ese nivel de “identificación”. Se quiera o no, guste o no guste, Rosa Diez “es” UPyD y, actúa, al mismo tiempo, como “portavoz-presidenta”. Es una diferencia semántica, ya que, en vez de llamar al cargo “Presidenta del Consejo de Dirección”, lo han denominado “Portavoz del Consejo de Dirección”. Los siguientes cargos orgánicos, en orden de jerarquía, son los responsables de áreas concretas.

    UPyD, por otro lado, quizás por sus ansias de crecer, y tal vez porque debe contentar a muchos sectores muy distintos de población, es bastante incoherente según en que organización territorial te fijes. Te pondré un ejemplo que conozco relativamente bien: UPyD en La Rioja pidió, directamente, la supresión del concierto vasco y del navarro, cuando la posición, aparentemente oficial de ese partido, no solo en el País Vasco y Navarra, sino a nivel estatal, era solo la de “mejorarlo”. Al final, si se necesitara que UPyD tuviera una posición clara en el tema (cosa que evitará a toda costa), esa posición será tomada por Rosa Diez, ya que controla, de forma abrumadora y con “mano de hierro”, ese máximo órgano interno, el Consejo de Dirección.

    En mi anterior comentario, quizás por la deficiente redacción, no sé si quedaba claro que me parecía muy criticable que permaneciera como eurodiputada mientras preparaba una organización política diferente. Que siguiera cobrando dietas, sueldo, etc., quizás, solo quizás, lo hubiera entendido algo mejor si se hubiera ido al Grupo Mixto de la Eurocámara. Pero, claro, esa salida al Mixto hubiera significado su inmediata expulsión del PSOE, y eso no lo quería ella; lo que quería era que si el PSOE la expulsaba, quedar como mártir y, por tanto, descartó ese movimiento, mucho más ético, de dar ella el primer paso pasándose al Grupo Mixto (aunque hubiera conservado el acta de eurodiputada).

    Discrepo contigo en el tema del federalismo, y por una doble razón. En realidad, si dejamos de lado el tema Monarquía-República, prácticamente todos los partidos defienden un “federalismo asimétrico”, eso sí, light (en la mayoría de los casos). El Estado de las Autonomías, que es defendido por esa gran parte de los partidos, es una especie de “federalismo asimétrico”, donde los distintos territorios tienen un determinado grado de poder de decisión, con competencias exclusivas, y esas competencias son distintas, en mayor o menor grado, en las llamadas “nacionalidades históricas” y Navarra con respecto al resto de los territorios. Curiosamente, UPyD es el partido que abomina de ese “asimetrismo”: lo ha criticado continuamente e incluso ha llegado a decir que defiende el “federalismo simétrico” (a su manera, claro, con iguales competencias pero subordinadas, las que realmente cuentan, al Estado central).

    Por tanto, la pregunta es: si Rosa Diez o UPyD (“Tanto Monta, Monta Tanto”), critican y atacan el “asimetrismo” como modelo de organización territorial de España, ¿cual es la razón para que un declarado partidario de esa fórmula se plantee votarlos? Lo de que ningún otro partido defienda una República Federal asimétrica es una razón sorprendente para justificar el voto justo a lo contrario.

    Lo más cercano a una “República Federal asimétrica”, dejando de lado a ciertas formaciones nacionalistas “periféricas”, lo puedes encontrar en IU. En el punto 4.4 de su programa electoral de 2008 se puede ver, de forma expresa, qué aboga por una “República Federal” pero de forma impresa, al pedir que se respeten los estatutos de autonomía, las peculiaridades de cada territorio y que se completen las transferencias pendientes, con lo que la convierte en una República Federal asimétrica (también es verdad que IU, en tiempos, era más clara, sobre todo, bajo la dirección de Julio Anguita, declarado partidario de esa, con todas las letras, “República Federal y asimétrica”).

    El ideal territorial de UPyD, Albert, tiene mucho que ver con la organización territorial de Francia (el mito centralista francés, de muy difícil exportación). Es el típico ejemplo que ponen los partidarios de un Estado centralizado frente a otro descentralizado. No voy a entrar aquí en los pros y contras, o en las diferentes situaciones francesa y española. Pero que UPyD aboga por un mayor centralismo, y de una forma muy expresa, me parecía una idea casi de cajón (de hecho, esa es una de sus grandes bazas electorales, sino la mayor). Volviendo a mi opinión, no creo que sea la más adecuada, incluso creo que es una de las más inadecuadas, para el caso español.

    Y nada más, un saludo.

    Pd: Mea Culpa, Honey. Yo también te he visto por otros hilos de este blog y tampoco recuerdo haberte saludado. Por suerte, ya hemos corregido los dos ese olvido.

  20. Espero que las autoridades sanitarias hagan la vista gorda con este pestiño mío de tercera generación. Y encima con este calor: este verano es más caluroso, no te quepa duda, que el de 1873, dónde va a parar, digan lo que digan los cronistas de la época. Todavía tengo agujetas en el estómago, por cierto: me vengaré en su momento.

    Al lío: “Se quiera o no, guste o no guste, Rosa Díez es UPyD”. Ni me gusta ni lo quiero, pero tampoco lo acepto como un dato objetivo o incuestionable como tú sugieres. Por supuesto que no. Si tengo que establecer una analogía de ese tipo, diría que UPyD “es” Fernando Savater. Por no mencionar a mi amiga Amelia por ejemplo, de la que hablo en el escrito; esto último, la cercanía más o menos emocional también vale, así lo aceptas tú. No es mi caso, ya lo aclaré, sólo se trata de una anécdota en mi caso, pero sirve como ejemplo: la gente vota a personas de las que se fía; no sólo es, por supuesto, perfectamente respetable, sino incluso razonable. Tu caso, me atrevo a decir, es ese en buena medida, sólo que a la inversa: no te gusta UPyD porque no te fías de Rosa Díez.

    No he querido saber, también lo digo en la entrada, de las luchas internas, desacuerdos y deserciones en el seno de UPyD, y desconozco por tanto si es cierto que Rosa controla con “puño de hierro” el aparato del partido. No he querido saberlo porque, en buena medida, no me parece un factor relevante a la hora de elegir entre lo que hay: sin duda estarás de acuerdo que UPyD no tiene precisamente la exclusiva en lo referente a peleas internas. Ni tampoco, por cierto, en las “ansias” de crecer. Como te dije el otro día, no dudes en informarme si conoces algún partido donde no existan esas luchas por el poder o no desee crecer en influencia y votos.

    Y tanto que discrepamos en esa analogía estado federal-estado autonómico. Tanto discrepamos que, de hecho, en mi opinión, lejos de parecerse, ambos conceptos o modelos se niegan mutuamente. Demasiado complejo el asunto para abordarlo aquí y ahora, pero ahí va un apunte: la construcción de un estado federal conlleva, por encima de todo, la firme voluntad de todos los “federados” de constituir juntos un Estado, simétrico, asimétrico o de colorines, contemplando todas las particularidades y matices que sean necesarios pero renunciando a cualquier amago de soberanismo o independencia de entrada, y de salida, puestos todos de acuerdo, respetar escrupulosamente el consenso alcanzado. El Estado de las Autonomías, ese extraño invento, no propicia precisamente eso; de hecho, el mayor obstáculo para esa (utópica, tratándose de españoles) República Federal no es la Monarquía, sino los partidos nacionalistas periféricos. En mayor medida incluso que los “centralistas”: PP y PSOE. Porque este último se limita a juguetear con el asunto, a aprovecharlo de modo partidista; supongo que no se te escapa a qué se deben los coqueteos de Zapatero con el “catalanismo” del PSC: es secretario general y por tanto presidente del gobierno porque su mayor apoyo en aquellas primarias en las que se enfrentó a Rosa provino precisamente del PSC.

    Lo de “la razón sorprendente para votar justo a lo contrario” lo expliqué en el post anterior, así que no voy a aburrirte otra vez con los mismos argumentos. Pero hablando de argumentos sorprendentes: te aseguro que tengo dudas sobre si esa referencia a IU como modelo en estas cuestiones no es un pequeño vacile, una humorada por tu parte. IU tiene un muy serio problema con su propia organización territorial interna, bien lo sabes: Euskadi y Extremadura han sido auténticos esperpentos, pero hay más, mucho más. ¿Quién puede fiarse para organizar la comunidad de un vecino que tiene semejante desorden en su propia casa?

    En fin. De cuál es exactamente el modelo territorial que propone UPyD tienes serias dudas tú mismo, sin ir más lejos. En un párrafo reconoces de algún modo lo que yo argumenté en el post anterior: que están más cerca del federalismo, eso sí, perfectamente simétrico, que del centralismo férreo que les achacas. Pero en otro dices que su modelo se basa en el francés. Federalismo y Francia sí que son como el aceite y el agua, no puedes negarlo. Absolutamente de acuerdo en que el modelo francés es inexportable por inadecuado e incluso peligroso para España. La mayor baza electoral de UPyD es, de acuerdo contigo, el asunto territorial. Pero ya di mi opinión al respecto: lo que quieren, por encima de todo, es limitar el poder y la reprentatividad de los nacionalismos periféricos, y eso no es equivalente en modo alguno a ser partidario del modelo francés o -para que irnos tan lejos- del que postula el Partido Popular; bueno, lo postula dependiendo de las circunstancias, porque como oportunistas en este asunto, como en tantos otros, no tienen rival: no rotundo a la “nación” en Cataluña, pero ningún problema a la “nación” andaluza, por poner un ejemplo destacado.

    En resumen: UPyD me parece, sencillamente, lo menos malo. Así está el panorama. Y en cuento a las personas: si finalmente decido apoyarlos será, lo repito, pensando por ejemplo en Savater y desde luego muy a pesar de Rosa Díez: no lo haría si contemplase la más mínima posibilidad de que con ese voto estuviese apoyando a la próxima presidenta del gobierno, dije en mi texto.

    Un abrazo.

  21. Hola:

    Calor, frío, todo es relativo. El gran problema de 1873 fue la casi nula existencia de aire acondicionado en esa época, si exceptuamos, claro, los abanicos.

    Fernando Savater…, Fernando Savater. Admiro su capacidad de decir siempre lo que piensa y de rectificar posiciones en muchas ocasiones. Desde mi punto de vista, estos cambios de opinión de Savater obedecen a reflexiones personales honestas (independientemente de que me parezcan en buena o mala dirección esos cambios), y a una independencia de criterio envidiable. Dicho esto, nunca votaría a Savater, a no ser, claro, en una situación “límite”, cuando la alternativa fuera, aún, peor.

    Eso no se contradice, por ejemplo, con que yo fuera, hace algunos años, a “apoyar” su derecho a ser pregonero de ciertas fiestas en cierta localidad alavesa. Derecho que se intentaba boicotear desde posiciones nacionalistas. Discrepo de él en temas fundamentales para mí, y algunas de sus tomas de posición y opiniones me parecen directamente repugnables (por ejemplo, “adopción por parejas del mismo sexo” y “fabricación de huérfanos de probeta”). También, en mi opinión, se ha pasado de rosca en sus posturas antinacionalistas (aunque, analizando el contexto, puede ser hasta comprensible pero no, en mi caso, compartible) y, en esto sí que sé que no coincido contigo, Albert, su defensa de “lo taurino” me da grima (y no solo por la defensa en sí, sino también por los pobrísimos argumentos con que la viste).

    De todas, formas, ni Celia Villalobos es el PP, aunque sea del PP, ni Fernando Savater es UPyD, aunque sea de UPyD. El nivel de identificación de UPyD respecto a la figura de Rosa Díez o a la de Fernando Savater es incomparable y totalmente desproporcionado (disculpa que no meta en la frase a tu amiga Amelia, pero me da que aún seria más desequilibrado).

    Yo conozco bellísimas personas que votan PSOE y que, hablando con ellas, tienen una visión, en determinados temas, con las que puedo coincidir a nivel personal, pero… ni he votado, ni tengo la menor intención de votar nunca a ese partido.

    Y no, no me fío de Rosa Díez, como no me fío de UPyD. Pero es que, además, aún fiándome de gente como Fernando Savater, repito que no los votaría. ¿La razón? Muy simple: no vale con ser honesto (pongamos por caso), también cuenta y debería contar, aún más, lo que con honestidad se defiende y esa opción, UPyD, aceptando pulpo, puede ser muy honesta defendiendo determinadas posturas, pero eso que defiende no es lo que quiero yo.

    UPyD no es una excepción en las luchas internas, ni en las ansias de poder (normal en un partido político). La característica diferenciadora de UPyD es que tiene una corta historia y está marcada por la omnipresencia, desde su génesis, de una figura como la de Rosa Díez. Quizás, vete tú a saber, con el tiempo, eso se debilite, pero hoy por hoy esa es la situación. Intentar separar “Rosa Díez” y “UPyD”, en este momento, sí que me parece una ingenuidad de tomo y lomo.

    Pues no, Albert, no. Un Estado Federal no es una vacuna infalible contra las fuerzas centrífugas dentro de él. Tenemos numerosos ejemplos de estados con estructura federal y con partidos que abogan por la “autodeterminación”, “independencia” o directamente “secesión” de sus territorios. Tampoco es la panacea para todos los estados, depende de las circunstancias de cada uno. Para España es una buena opción, pero, a la hora de definir el sistema, los “Padres de la Constitución”, por mor del consenso y de las mutuas cesiones, optaron por un sistema federal, pero sin usar esa palabra (en el federalismo hay muchas clases y muchos niveles, con diferentes repartos de competencias y poder). Por ello crearon un sistema autonómico asimétrico con el objetivo de intentar contentar a tirios y troyanos. Como todo apaño, este sistema tiene grandes imperfecciones y debe ser modificado y mejorado con el tiempo.

    Mi posición ya la expresé en otros comentarios. Soy partidario de una República Federal Simétrica (aunque, de hecho, hay monarquías parlamentarias en estados federales). Esa situación puede dar lugar a “asimetrías”, pero será decisión de los habitantes de cada territorio que son los que deciden. Me explicaré. Al contrario que UPyD, yo estoy por un federalismo con competencias propias niveladas hacia lo alto de la escala. Todos los territorios federados deberían tener el mismo nivel y las mismas competencias, siendo responsabilidad de cada Gobierno territorial el desarrollarlas de determinada manera o primar unas sobre otras. Aquí es donde entra el “asimetrismo”: dos gobiernos diferentes, con la misma posibilidad de decidir sobre determinados temas, y uno decide invertir el 8% de su PIB en educación o sanidad, restando inversiones en carreteras, y el otro decide invertir el 8% de su PIB en carreteras, restando inversiones en educación o sanidad. Si eso es lo adecuado o no para ese territorio, lo deberán decidir sus habitantes mediante su voto. Naturalmente, puede llegar el caso de que en el territorio A haya un excelente servicio de educación y sanidad, con una carta de servicios al ciudadano muy extensa, y sea, a la vez, un infierno para circular en coche y viceversa.

    PSOE y PP, cada uno en su particular laberinto, mantienen un difícil equilibrio entre tendencias centralistas y, llamémoslas así, autonomistas. Según tú, el PP es el perfecto ejemplo, mucho más adecuado que UPyD, de “centralismo”. Pues no, no es así, Albert. El PP, seguramente por el poder de sus barones territoriales, mantiene una postura de ampliación del Estado Autonómico a mayores competencias traspasadas a esos territorios. Y a las pruebas me remito, entre ellas, a las modificaciones de los estatutos de autonomía votados por el PP (no voy a entrar, ahora, en temas casi de estudio psiquiátrico como lo es el hecho de denunciar, como inconstitucional, para una autonomía un Estatuto, y votar a favor de exactamente lo mismo, para otra). En los dos grandes partidos hay fuertes corrientes centralistas, más en el PP, lo reconozco, que provocan decisiones y, sobre todo, declaraciones aparentemente contradictorias, que tienen el único sentido de “contentar” a uno u otro sector de sus votantes.

    En UPyD no pasa eso, o no pasa de esa misma forma. Sí, hablan de una “República Federal simétrica”, pero si se desciende al detalle de lo que proponen, es un Estado Federal con todas las competencias importantes en manos del Gobierno central y unos territorios “federados” a los que se dejan las migajas y una gestión, no decisión, delegada. Eso, lo llamen “República Federal” o “Artefacto Heechee”, es un sistema de estado centralista. Ya del “madrileñismo” de UPyD ni hablo, aunque es un aspecto muy interesante en ese partido.

    Hombre, sí, Rosa Díez sí se “enfrentó” a Zapatero en el famoso Congreso donde éste fue elegido Secretario General. Pero es una forma de decirlo un tanto sesgada; en realidad el enfrentamiento, saldado por una mínima diferencia de votos, fue entre Zapatero y Bono. Díez, que quedó la cuarta de los cuatro candidatos (la tercera en discordia fue Matilde Fernández, apoyada por el sector guerrista), fue una convidada de piedra (Zapatero 414; Bono 405; Matilde Fernández 104; y Rosa Díez 67). Rosa Díez tuvo la llave, en su mano, cuando le ofrecieron ser la número dos en la candidatura de Bono, pero lo rechazó y sacó ese pequeño, pero decisivo para el resultado, número de votos (su candidatura fue apoyada, solamente, por ciertos sectores del PSE de Jáuregui, Onaindia, Eguiagaray, etc.).

    En ese Congreso jugó muy mal sus cartas; su estrategia era que se aprobase una segunda vuelta si ningún candidato obtenía, en primera, la mayoría absoluta, pero fue derrotada su propuesta. Se basaba en que creía tener la llave, ya que pensaba que era la tercera candidata con más votos, pero luego se demostró que ni eso, ya que fue superada por Fernández. Su estrategia maniobrera fue percibida por muchos compromisarios y eso le restó numerosos apoyos (y de esos polvos, estos lodos…).

    Lo del apoyo del PSC es muy matizable. En realidad, en ese XXXV Congreso del PSOE hubo muchos hechos sorprendentes, culminando con la inesperada derrota de Bono. Las principales cabezas visibles del PSOE, con sus barones en primer plano, apoyaban a Bono, pero el resultado se fraguó en las segundas filas, en los compromisarios “de base”. Las distintas organizaciones territoriales no iban con voto en bloque obligado; cada compromisario, independientemente de a qué organización territorial perteneciera, podía votar a uno u otro. Naturalmente, la “recomendación” de los dirigentes de cada territorial tenía un gran peso y por eso Bono era el claro favorito.

    Antes del Congreso, los mayores apoyos de Zapatero se concentraban en Andalucía, Castilla y León y la Comunidad Valenciana. Y sí, el cambio de sentido del voto de muchos compromisarios del PSC fue decisivo, ya que inclinó la balanza a su favor. Pero el PSC no votó en bloque: mientras Maragall y el sector “maragallista” votaron por Zapatero, Montilla y el sector “montillista” lo hicieron por Bono. El PSC no fue el mayor apoyo de Zapatero en ese Congreso (si hay que valorar por número de votos, quizás habría que ir al PSOE andaluz), lo qué fue decisivo fue el cambio de votos de muchos compromisarios y, por su peso electoral, el cambio de intención de voto de un sector importante del PSC, ya en el transcurso del Congreso.

    ¡Vaya, pues si hay un partido que, para lo bueno y para lo malo, tiene una estructura federal, incluso internamente, ese es IU! Esa es la fuente de muchas de sus mayores fortalezas y de muchas de sus mayores debilidades. Quizás tengas mitificado el federalismo, pero como todo en este mundo, tiene claroscuros. El dejar gran poder de decisión a una federación territorial puede llevar a casos como el anterior de Euskadi y el actual de Extremadura. Lo contrario es el modelo PSOE/PP de decisión monolítica de la dirección central (caso de Navarra, por ejemplo, en las penúltimas elecciones autonómicas). Naturalmente, si hay casos en los que se considera que una federación territorial se ha excedido, contraviniendo los acuerdos a nivel estatal y engañando a sus votantes, se debe actuar. No fue el caso de Euskadi, pero sí, en mi opinión, es el caso de Extremadura. En el País Vasco, las elecciones internas fueron ganadas por el sector de Madrazo, partidario de colaborar con los gobiernos de PNV/EA y así se presentaba a las elecciones, no engañando a los electores. Los votantes de EB en ese territorio, cuando votaban, sabían que votaban. Extremadura es un caso distinto: se prometió que, ni por activa ni por pasiva, se facilitaría un gobierno del PP, y se ha incumplido gravemente esa promesa, engañando a miles y miles de votantes. En este último caso, la Dirección Federal de IU tiene que tomar cartas en el asunto y aplicar medidas disciplinarias, incluyendo la expulsión.

    ¿UPyD lo menos malo? Pues supongo que, dependiendo del punto de vista, desde luego UPyD no es ningún “soplo fresco” (más bien es una formación que, después de estudiar muy detenidamente el panorama, decidió aprovechar ciertos huecos electorales del sistema). Tiene una serie de posturas que me gustan, como es su laicismo y la total separación Iglesia-Estado, incluyendo la educación. Pero, con la experiencia que tengo de otra posición aparentemente muy clara que tenía en el tema de una la Ley sobre la IVE, incluyendo una ley de plazos y la realidad de lo que hicieron después (o hizo Rosa Díez) por motivos puramente electoralistas, dudo mucho que esos puntos, aparentemente positivos de su programa electoral, si llega ocasión, los ponga en práctica o los apoye.

    Un saludo.

    Sanan.ex

    PD: Por cierto, el VI Capítulo ( y final, porque aunque, inicialmente me lo plantee como una serie de “precuela + 10 capítulos”, he sucumbido ante la alegación fundamentada de mi innata pereza, por lo que he decidido adecuarme a los tiempos y aplicar recortes, dejándolo en “precuela + 6 capítulos”). Está en mente, pero aún no en negro sobre blanco. Si al final los almogávares salen a escena, te aviso.

  22. ¿Desproporcionado para quién, Sanan, según que criterios? Savater me parece un tío admirable, admirablemente comprometido, valiente hasta la temeridad y siempre enfrente de los mismos, se vistan con los ropajes que se vistan: los enemigos de la libertad (qué rimbobante suena, pero qué verdad es). A estos efectos, Savater no es un político (sigue sin serlo, ni lo será), ni siquiera un filósofo o un escritor, sino un ciudadano que ha aprovechado su notoriedad pública, no precisamente en su propio beneficio. Pero qué te voy a explicar a ti: discrepas de él en temas puntuales, pero apoyaste activamente su derecho a dar ese pregón frente al boicot -fascismo genuino- de esa esa plaga que, esto sí, las autoridades sanitarias deberían vigilar. Doy por bueno que Rosa Díez controla con puño férreo al partido, pero tú a cambio no tienes más remedio que aceptar que el origen de UPyD está en Savater, en sus posturas públicas. Por tanto, insisto: ¿desproporcionado según que criterio?

    Hombre, yo no sólo conozco a bellísimas personas que votan al PSOE; yo amo (por ahí arriba me acusaban de ser poco romántico) a personas que votan al PSOE y a personas que votan al PP. Y también me quiero un poco a mí mismo, que sólo he votado en una ocasión puntual a uno de esos dos partidos. Discúlpame, pero lo de considerar lo que hizo Madrazo en Euskadi como un simple “claroscuro” sí que es una ingenuidade de tomo y lomo, por decirlo de un modo suave. No se limitó a apoyar a un gobierno del PNV. Se alineó directamente, como bien sabes, con el brazo político de los asesinos, por muy puntualmente que fuera. ¿Qué hicieron desde Madrid? Advertirle de que le echarían si persistía en esa actitud, sin llegar a consumarlo jamás. Personalmente, con eso tuve más que suficiente para dejar de considerarlos como una opción. Hace un par de días, a propósito, he tenido ocasión de saber a qué se dedica ahora Ezker Batua. En el enlace de abajo del todo tienes más información, si tienes interés al respecto. Al lado de todo esto, las “promesas gravemente incumplidas” por parte de la federación extremeña son sólo una anécdota.

    No claro, una República Federal no es una vacuna infalible ni una panacea contra nada. No pretendí decir eso, por supuesto, sino limitarme a expresar mis preferencias al respecto. Hay muchos Estados federales, dices, donde los secesionistas, independentistas y demás siguen dando la lata. Aquí ocurriría exactamente lo mismo, sin duda. De ahí procede, en buena parte, mi preferencia por la asimetría. Es quizá lo más justo, pero con toda seguridad, en mi opinión, lo más práctico. Suelo poner un ejemplo cuando me piden que explique lo que entiendo por asimetría: Cataluña y Murcia, pongamos; ¿realmente no te parecería absurdo que los murcianos reclamasen el mismo derecho a autodenominarse “nación” que los catalanes, a tener una policía propia, a pedir respeto por una lengua propia que no tienen? Tan absurdo, por lo menos, como si la Comunidad de Madrid reclamase el derecho a que la Ley de Costas se aplicase también en su territorio del mismo modo en que se hace en Valencia o Andalucía. Es decir, lo que no se puede, en aras de una perfecta y en apariencia justísima simetría, es darle la espalda a la realidad. Spain is different, e ignorarlo sólo conduce a la confusión. Claro que me gustaría que UPyD, sin ir más lejos, compartiese mi opinión en ese sentido. No es el caso, qué le vamos a hacer. Te aclaro al respecto, por cierto, que soy partidario de que las competencias en educación vuelvan, si no enteras sí en buena medida, al gobierno central, porque ahí se han cometido flagrantes excesos. Esas lavadoras de cerebros llamadas Ikastolas, sin ir más lejos.

    Hombre, que el PP se mostrase partidario, o participase de hecho en la modificación o ampliación de los estatutos autonómicos me parece tan significativo como que se muestre partidario de ampliar la red de carreteras. Faltaría más que, después de treinta largos años, se mostrasen contrarios a renovar los estatutos o las autopistas. Pero hablábamos de bazas electorales, y el coqueteo del PP con el centralismo a ultranza para ganar votos viene ya de muy lejos. Y bien, acepto todos los detallados matices que ofreces respecto al desarrollo de aquel congreso del PSOE, pero sigo pensando lo mismo: planeado el asunto de antemano o sobrevenidamente, Zapatero le debe su cargo al PSC, y pagó la factura correspondiente.

    Dale un pescozón a tu innata pereza de mi parte. Un historiador serio (Pío Moa, César Vidal) nunca hace esperar a sus lectores. Te agradeceré el aviso, pero creo que no será necesario, estaré atento y lo leeré puntualmente, por si hay algún otro desliz sobre tórridos agostos.

    Que no se me olvide el enlace del que te hablaba. Abajo va. Un abrazo.

  23. Ahora voy yo:

    Rosa Díez es una renegada que ha montado su propio partido político porque no la dejaron mangonear en su psoe de toda la vida.Como dice el dicho: aunque la mona se vista de seda…del psoe se queda.

    Me sorprende que usted, señor Alberto, insinúe un posible ‘morbo’ que la señora Diez, como fémina,tenga. No se equivoque: doña Rosa es simple y llanamente un escuerzo con faldas.Sinceramente, pensaba que tenía mejor gusto (las monotemáticas fotografías de señoritas cuasi desnudas con las que adorna su blog, me hicieron creer eso).

    Y si quiere un Estado centralizado y quitar poder a las autonomías, no se caliente la cabeza: hay muchos otros partidos políticos que estarían dispuestos a quitar de un plumazo ese pesado lastre para la Unidad de la Patria y la salud de sus arcas.

    Sinceramente suyo,

    Aquínocabeuntontomás (antes, Lordcanciller)

  24. Hombre, Lord, qué tal. Permítame que le siga llamando así, por lo menos hasta que me acostumbre a su nuevo alias; me gusta, déjeme decírselo. Supongo que lo ha adoptado en un intento por acercarse al populacho. Eso le honra.

    No seré yo quien le discuta lo que Rosa Díez es o no es, ni mucho menos sus gustos particulares sobre señoras. Me alegro, en cualquier caso, de que coincidamos en lo que respecta al resto de las que suelen aparecer en el blog. Por cierto, tiene usted un concepto muy laxo del “cuasi desnudas”: ya sé que le vence el pudor, pero haga el esfuerzo de fijarse un poco más y verá que la mayoría están como su señora madre las trajo al mundo. Lo hago por la cosa estética.

    Por lo demás, si usted me pide, o sugiere, que vote al Partido Popular, yo lo hago, faltaría más. Como si me pide que me tire por la ventana. Lo que sea con tal de complacer a mis invitados.

    Siempre suyo.

    Alberto.

  25. Bot automático de la Comisión Especial Nacional de la Competencia en Sectores Marginales:

    “En nuestro infatigable rastreo por la red de redes, en busca de vulneraciones a la sacrosanta competencia libremercadista, hemos detectado en ese blog el embrión de una amenaza a ese derecho Fundamental ( y no Humano por culpa de la pacata ONU).

    Consideramos que el nick “Aquínocabeuntontomás” puede inducir a limitar la competencia en ese ámbito concreto. Por lo que recomendamos, con toda nuestra energía, que se cambie a “Aquícabenmastontosaunquepuedanhacermelacompetencia” o similar. Ya desde nuestra entrada en la UE, en los felices pero lejanísismos años 80 del pasado siglo, los cuasi-monopolios denominados, de forma general, “El tonto del pueblo”, dejaron de tener validez legal y ese sector se abrió, en todo su esplendor, a la sana competencia.

    Un saludo”

    Pd del interino de turno: Con respecto a la diferente opinión sobre el grado de desnudez de las fotos del blog, una solución podría ser la inclusión de radiografias de cuerpos femeninos. De este modo, incluso los más extremistas de entre los extremistas en temas de desnudez femenina, tendrian ocasión de satisfacer sus instintos primarios.

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s