Mujeres reales

Marta (parte 1ª)

Andy Smith – Basket

Si un hombre quiere ir a Nueva York, llegará allí a menos que algo o alguien se lo impida.  Leí esa frase en uno de los muchos manuales para aspirantes a guionista que devoré cuando descarté hacerme famoso por medio de la fotografía y el vídeo y decidí que escribir películas era un modo más sencillo y gratificante para ganarse la vida. Como ya les he contado en alguna ocasión, mis pequeñas dificultades con el castellano durante mi más tierna juventud me hacían invariablemente decantarme por mi idioma materno a la hora de escribir. Mi hermano Carles me acabó convenciendo con su habitual pragmatismo: qui collons va a voler a Hollywood un guió escrit en català?  Medité sobre ello y terminé por decidir que Carles tenía razón, que no sólo en Los Ángeles, sino probablemente tampoco en Madrid lograría triunfar como guionista. Sé que existen los traductores, pero cuestan dinero y además la excusa me venía de perlas para ocultarme a mí mismo mi falta de talento. Sigue leyendo

Entrecintas

O fim da canseira

Susi, felizmente recuperada, ha pasado el fin de semana tratando de rescatar el tiempo perdido y los quehaceres abandonados durante su recaída. Esta mañana ha dejado de trastear un rato y se ha sentado en mis rodillas mientras yo buscaba desde su ordenador nuevas mujeres para sustituir a las que ahora posan ahí al lado, en la franja izquierda del blog. Se ha ofrecido para asesorarme y ayudarme a escoger las fotos, pero a todas las que a mí me gustaban les ha puesto alguna pega: pocas tetas esta, el culo demasiado gordo aquella y esa otra sin chispa en la mirada. Sigue leyendo

Entrecintas

Sol

El año de 1808 la primavera llegó súbita y violenta a Madrid. El centro neurálgico de la Villa y Corte, la plaza de la Puerta del Sol, se llenaba de paseantes los días de fiesta; caballeros que bajaban de los coches para fumar, para ver y ser vistos, damas que acuden al Hospital del Buen Suceso para hacer obras de caridad o para rezar en su capilla, manolas que gritan, se ríen a carcajadas al pie dela Mariblanca o bajo las ventanas y se abanican lascivamente, como divertimento, ante los ojos de los soldados franceses que guardan las puertas de su cuartel. La mañana del domingo primero de mayo, el general Murat entró en la plaza a caballo, seguido de su Estado Mayor. Volvía de pasar revista a las tropas en el Prado para reunirse con su lugarteniente Grouchy en el Ministerio dela Gobernación, ahora convertido en Comisión Militar de los invasores. La guardia fue despejando la plaza hasta arrinconar a la gente en la entrada dela Calle del Arenal. Cuando las primeras monturas de la comitiva aparecieron por Alcalá, un murmullo más que audible sucedió a la algarabía de los minutos anteriores hasta estallar en un grito bien audible: “¡mueran los gabachos!”. Sigue leyendo

Mujeres reales

Amparo (parte 2ª)

Viene de la parte 1ª

Por la tarde ves temblar los cipreses con los pájaros. ¿En qué curso fue aquello? No logro recordarlo, pero sí que ya había pasado la edad en que besé a la Enriqueta y a la Dolors, los dos primeros pares de labios que probé en mi vida. El Contxito tuvo en mayo una brillante idea; era el profesor de literatura, un conquense chapado a la antigua al que todo el mundo, incluidos los otros profesores, llamaba de ese modo obviando el nombre, Concepción, que sus benditos padres tuvieron a bien ponerle. Para aprobar el curso exigió un comentario de texto largo y meditado sobre cualquier poema de nuestra elección, un pequeño ensayo que sustituyera al examen de junio y evidenciase la aplicación y el amor al trabajo que se propuso dejarnos de herencia. No tuve dudas, escogí el único poema que me sabía de memoria, el que había escuchado tantas veces a mi abuela andaluza, que lo recitaba en aquellas veladas familiares en las que mezclaba obras de autores consagrados con versos de su propia mano, tan sinceramente celebrados siempre por todos. No, zanjaba ella, lo mío es un pasatiempo; estos, estos son los versos que escribe un verdadero artista, decía refiriéndose invariablemente a ese poema. A mí entonces me parecían versos sencillos e instrascendentes, impropios incluso de tan celebrado autor, pero nunca dejé de tenerlos en la memoria por pura costumbre. Aquella tarea que el Contxito nos exigió me hizo cambiar decisivamente esa opinión. Hoy, antes de ponerme a escribir, sentí la necesidad de volver a leer aquel trabajo que el profesor me devolvió con un “sobresaliente” escrito en mayúsculas y encerrado entre múltiples signos de admiración. He pasado más de una hora buscándolo sin resultado en el lugar en el que guardo estas cosas, y en otras partes de la casa por si se había traspapelado. Sigue leyendo

Entrecintas

Músicos españoles

Alguno de ustedes me ha reprochado alguna vez que en estos vídeos de los viernes nunca aparecen músicos españoles. He reflexionado sobre ello y creo que tienen razón, de modo que rectifico. Esta canción de abajo me gusta. Espero que a ustedes también y que, sobre todo, valoren la aparición estelar del peluquero de la chica. Buen fin de semana para todos. Sigue leyendo

Entrecintas

Trolls

Divinas y Hermosas echó el cierre hace unos días. Igual que con todos los blogs que han dejado de publicarse en este tiempo, procedo a eliminarlo de mi blogroll, en esta ocasión con el mismo espíritu con el que uno recoge los pedazos de un objeto al que tenía especial cariño. Las razones de ese afecto las conté en una entrada del 17 de marzo del año pasado titulada así, Blogroll, que pueden repasar pulsando aquí si lo desean, y a las que probablemente aludiré unos párrafos más abajo. Su puto amo, Honey Baby, explica en un emotivo post final las causas del cerrojazo, aludiendo al cansancio personal; en sus propias palabras: “cansada de tanta bobería pusilánime mal intencionada, cansada de un pretendido buenismo que es más feroz que lo malo malísimo”, refiriéndose obviamente a parte de la gente que pastaba por allí, hermanados en tantas cosas a los que zumban en otros tantos, tantos lugares de la red. Sigue leyendo